Sábado, 11 de Febrero de 2012

En busca de la actividad perdida

Moisés Romero -  Martes, 21 de Marzo

Ahora más que nunca, con los íт­ndices cerca de máximos, las Bolsas miran atentas todos los indicadores relativos a la actividad económica en el mundo. Las peores referencias, en este sentido, son para Estados Unidos.

Acabamos de conocer el íт­ndice de actividad que elabora la OCDE, el correspondiente al mes de enero. Ha subido hasta niveles de 106.3 desde 106, el nivel más alto de los últimos meses. En crecimiento promedio semestral, un umento del 3.4 % frente al 3.2 % en diciembre. Pero con un curioso comportamiento por paíт­ses: en el G7 el íт­ndice sube hasta niveles 104.5 desde 104.3. Una subida en crecimiento semestral de 3.1 % desde el 2.9 %. Pero cuando sube en Japón un 2.8 % desde 2.0 %, en Alemania hasta 7.0 % desde 6.2 %, en Francia hasta niveles de 3.9 % desde 3.8 %, Italia hasta niveles de 0. % frente a un crecimiento negativo -0.2 %.

¿Y en USA? baja el íт­ndice hasta niveles de 105.9 desde 106, lo que supone una moderación en su ritmo de crecimiento hasta niveles del 3.2 % frente al 3.7 %. Esto es muy importante, si realmente supone un primer indicio de la esperada moderación del crecimiento en los próximos meses. Por el momento es sólo un indicio.

Pero hemos tenido más que indicios de que la economíт­a europea mejora su ritmo de crecimiento. Por ejemplo, con un aumento del 0.3 % mensual (0.3 % anual) en la producción industrial de Francia en enero. Claro que la producción manufacturera sube un 0.7 %, cuando la construcción baja un 0.4 %. ¿Efecto de las bajas temperaturas a principios de año? eso esperamos.

Además, la balanza comercial de enero de Francia ha llevado a un déficit algo menor de lo esperado de 2.3 bn.EUR (crecimiento de exportaciones del 2.0 % mensual). De la misma forma, también hemos conocido como la balanza corriente de Alemania en enero ha alcanzado un superávit de 11.9 bn.EUR. En este caso un saldo algo menor de lo esperado, como consecuencia de un aumento mayor de lo esperado de sus compras: 3.0 % mensual, pero del 18.7 % anual. Las ventas también han subido, aunque en este caso con un aumento anual de 13.3 %. Un fuerte ritmo de crecimiento en ambos casos, sinónimo tanto de la aportación positiva del sector exterior a su crecimiento como de un futuro impacto positivo en el crecimiento del área  a medida que el crecimiento se afiance.

Síт­, la economíт­a europea se afianza. Pero algunos indicadores ofrecen mensajes demasiado optimistas. Mis economistas europeos destacan especialmente la evolución del crédito bancario: ¿son extrapolables para el crecimiento del área ritmos de crecimiento del crédito del 9.6 %? asíт­ lo en la segunda mitad de los noventa. Y la
reacción alcista de los tipos oficiales en aquel periodo trae malos recuerdos en estos momentos. Pero la realidad es que buena parte de este crédito se dirige tanto a prestamos hipotecarios (ritmos de crecimiento del 11.0 %) o de consumo. Cuando el empresarial, también en ritmos del 9.4 % anual, plantea dudas sobre el final del mismo: ¿inversión o ajustes? ¿crecimiento orgánico o operaciones corporativas? sólo
una pista de esto último: en 2005 se estima que las operaciones corporativas del área totalizaron más de756 bn.$, con un aumento del 46 % sobre las del año anterior.

Y sin datos agregados para los primeros meses del año, es evidente que las cifras podríт­an seguir creciendo este ejercicio. Pero una cosa es reconocer que el crecimiento económico puede ser menor que lo que muestran estas cifras, y otra bien distinta admitir que son un buen indicio de que la economíт­a europea se fortalece. Esto último es nuestra opinión.

Y si la economíт­a europea se fortalece, ¿por qué mantener una políт­tica monetaria tan
holgada como la actual? por ejemplo, hemos conocido como el Instituto que analiza los ciclos económicos ECRI ha aumentado su indiciador de inflación para la zona euro en enero hasta niveles de 101.2 desde 99.4. Es evidente, aunque esto no signifique que comiencen a surgir ya tensiones. Pero se adelanta que esto puede ocurrir en el futuro. Que se dan las condiciones para que ocurra.

José Luis Martíт­nez Campuzano es Estratega de Citigroup en España