Sábado, 11 de Febrero de 2012

Inmobiliarias, nuevas y viejas, pasión de gavilanes

Redacción -  Sábado, 18 de Marzo

Cuando la gran mayoríт­a de los analistas insisten en señalar que los grupos constructores e inmobiliarios ya han superado su mejor momento -los tipos al alza y la subida de los precios de la vivienda auguran la ralentización de la actividad-, muchas compañíт­as del sector estudian su salida al mercado.

La primera en dar el salto este año ha sido el grupo inmobiliario Renta Corporación con una OPV que oscilará entre los 25 y 30 euros por acción y que estará concluida a comienzos de abril. Pero no será la última. Pero Renta Corporación no es la única dispuesta a dar este importante paso en busca de financiación. Por detrás viene apretando el paso también el grupo inmobiliario privado Parquesol, que ha contratado a UBS, Banesto y Kepler para que le asesoren en el proceso de una posible salida  a Bolsa. En la operación, el principal accionista podríт­a vender a  inversores institucionales en torno a un 35 por ciento del capital. La compañíт­a, que tuvo un volumen de ventas de 280 millones de euros en 2005,  se encuentra controlada en un 85 por ciento por el grupo familiar y  fundador Fernández Fermoselle mientras que la Caja de Castilla la Mancha posee una participación del 10 por ciento y la Caja  de Burgos tiene el cinco por ciento restante. 
 
De este modo, la colocación podríт­a rondar el 35 por ciento del capital procedente de la familia fundadora, que mantendríт­a el control. La colocación se realizará exclusivamente entre inversores institucionales dentro y fuera de España. En caso de que las condiciones de mercado y la fase de  estudio avancen de forma satisfactoria, la salida a Bolsa de  Parquesol podríт­a ser la segunda del año tras la de la también  inmobiliaria privada Renta Corporación.
 
En el caso de Renta Corporación, Morgan Stanley actúa como  coordinador global, con Santander  como joint bookrunner  en el tramo español. Esta operación síт­ pretende contar con un  pequeño tramo destinado al mercado doméstico minorista. En un sector tremendamente atomizado en el que ninguna  promotora supera una cuota de mercado del uno por ciento, las  inmobiliarias españolas se han visto favorecidas por el "boom"  del negocio residencial que en los últimos años ha visto  crecimientos de precio y cifras de construcción de viviendas  récord.