Viernes, 25 de Mayo de 2012

Cajas, Bancos, y stress tests

Santiago Niño Becerra -  Jueves, 22 de Julio

El País del 18.07.2010, en sus Págs. 26 y 27 explica muy didácticamente que ha sucedido en relación al tema, al primero de los conceptos del título, y apunta como puede evolucionar: ilustraciónya se han inyectado 12 mMÑ¢"šÂ¬ de dinero público, de momento las Cajas han tenido que "comprar" inmuebles por 39 mMÑ¢"šÂ¬, les sobran 1/3 de las oficinas y el 30% de los empleados. Esa es la radiografía de las Cajas. (Me dice "un cajero" que habrá que ver como están los Bancos, ya: se verá, se verá).

Ahora hagan una simulación. Imaginen una empresa que fabrica y comercializa caramelos de menta y que mostrase unos números equivalentes a los que muestran algunas Cajas, ¿qué creen que sucedería con esa empresa?. La quiebra de un fabricante de caramelos de menta no origina un riesgo sistémico; pero la pregunta es si en el caso de las entidades financieras, se está siguiendo el mejor camino posible.

Y este tema, el de las Cajas, abre otra puerta que conduce ... ¿adónde conduce?. Un Banco es una S.A., luego sus accionistas son responsables de las pifias que cometan quienes mandan en el Banco y que fueron escogidos por ellos (algunas/os de Uds. dirán que no, y yo digo que sí: que como eso es lo que debería suceder es lo que sucede), otra cosa es que lo de la responsabilidad se haya comprado con dinero de todos. Pero los dueños de las Cajas son sus impositores, y, sin embargo, no tienen ni arte ni parte en las decisiones que tomas quienes mandan (algunas/os de Uds. pueden pensar que sí, y yo digo que, si lo piensan, me lo demuestren).

Pienso que el modelo de Cajas y el de Bancos está superado, pero lo que es obvio, pienso, es que si hacia lo que se apunta es hacia la responsabilidad personal sorprende mucho que haya alguiénes que no sean responsables de nada, otros alguiénes no puedan serlo porque nadie les ha dado vela en ese entierro, y todos vayamos a pagar los platos rotos de algunos. ¿no creen?.

¡Ah!, y que las cosas no son como eran lo tienen en el empleo en las Cajas: para-toda-la-vida-con-condiciones-de-cine.

Cambio de tema pero sigo con lo mismo. Ayer, una fuente “siempre muy bien informada”, me remitió un documento elaborado por una entidad financiera que se halla en un puesto de primerísimo nivel europeo; ¿el tema?, los stress tests. Es breve, muy breve, pero claro, ¡clarísimo!. ¿Qué dice?, pues, tal y como yo lo veo, el papel plantea una postura, una suposición que va más allá de suponer algo, y una certeza

La postura. Se sabe lo que en los tests va salir porque ya se han planteado los tests para que salga lo que lo que tiene que salir, a fin de dar la imagen que se tiene que dar para que pueda ser utilizada para lo que tiene que ser utilizada: vender algo a nivel político.

La suposición. El documento quiere suponer, elucubra en relación al tema, que los Estados van a poner encima de la mesa la pasta que haga falta para evitar que las entidades financieras que no estén bien (muy mal, en realidad) entren en “zona peligrosa”.

La certeza. Se está dando por supuesto que vamos a peor, por ello es esencial que los stress tests sean creíbles y que con ellos se consiga los medios suficientes ... para aguantar.

O sea, que “Lo de Virgencita que me quede como estoy”, previsiblemente va a ser que no.

(Muy interesante: http://www.ine.es/prensa/np608.pdf; mucho, sin embargo se sigue con la idea de prolongar la edad de jubilación, y se continúa pregonando que falta población, a pesar de que un joven de cada dos tardó más de un año en encontrar trabajo tras finalizar sus estudios y de que a uno de cada siete su primer trabajo solo le mantuvo en el puesto cinco meses. A pesar. A pesar de que la tasa de actividad española no llega al 60%: si fuese más elevada lo anterior aún sería peor).

Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.