Viernes, 25 de Mayo de 2012

Diálogos (fiscales)

Santiago Niño Becerra -  Miércoles, 23 de Junio

El 14.06.2010 Uds. pudieron leer aquí un texto mío de título "Reflexiones fiscales";ilustración por si quieren releerlo lo tienen aquí: http://www.lacartadelabolsa.com/index.php/archivo/articulo/reflexiones_fiscales/. Ese texto motivó que un lector, y amigo, me remitiese un mail, mail al que respondí, respuesta que a su vez dio lugar a otro mail. Como considero interesante esa correspondencia, la reproduzco.

Me dijo mi amigo y lector:

“Coincido COMPLETAMENTE contigo en: 1) lo de la amnistía fiscal; 2) en la persecución a sangre y fuego del fraude para que aflore la economía sumergida (¿pero es que a estos políticos y, lo que es peor, técnicos de Hacienda no se les ocurre nada para conseguirlo?; ¡si no es tan dificil!!!, yo podría proponerles alguna que otra idea…): 3) gravar el gasto y no el Consumo (para lo cual es necesario conseguir el punto 2).

Pero creo que hay que incidir más en la otra parte, que es LA QUE LOS MERCADOS NOS ESTÁN PIDIENDO A GRITOS; recortemos el gasto público superfluo (el privado también, pero eso ya lo estamos haciendo todos y cada uno de los ciudadanos de a pié) -duplicidades en administraciones, gastos suntuarios, exceso de personal-, recortemos las subvenciones -ONGs, países políticamente afines, sindicatos-partidos-organizaciones empresariales-, recortemos las prestaciones sociales -Sanidad, Pensiones, Desempleo-PER, Educación- porque el “todo gratis” ya no nos vale.

Y, unido a la propuesta inmediatamente anterior, pongamos a las cosas su precio; ¿por qué diantres un billete de metro, o un litro de agua, tienen que costar menos de lo que realmente valen?, ¡así no vamos a llegar a apreciar y valorar las cosas nunca!.  Y luego, si nos sobra dinero, bajemos los impuestos a la gente que menos tiene y que es la más afectada por tanta desaparición de estos precios-subvencionados”.

Yo le respondí:

“Tienen que costar menos para que se consuman billetes y se genere ocupación y PIB que, si no, no se generaría debido a que la productividad es la que es; encima, como los salarios son bajos para la necesidad de consumo que hay, se ha concedido capacidad de endeudamiento para todo, a todos ... hasta que se ha agotado; y en eso estamos”.

Y él dijo:

“Pero… la única forma en la que la gente “valora” de verdad lo que consume (sea agua, un billete de metro o la luz) es si paga por ellos lo que de verdad cuesta producirlos.  Y eso no se consigue si en el país más seco de Europa tenemos el precio del agua más bajo de Europa (por referirme a uno de esos recursos “escasos” a los que a menudo aludes).  Y eso no se consigue si subvencionamos todo como ahora.

Creo que necesitamos un cambio drástico en muchas cosas, pero también en nuestra mentalidad (como bien dices tú en tu libro y artículos).  Lo demás es ponerle puertas al campo”.

Y yo dije:

“Pero entonces, ¿cuánto PIB hubieran generado los milereuristas que construían pisos que eran construidos y “adquiridos” a crédito?, ¿cómo hubiera podido España “ir bien”?, ¿de qué forma hubieran podido “ser cada vez más ricos” los 46 millones de españoles?. Mmmmmmmmm”.

Y él respondió:

“Bajándoles los impuestos, Santiago, bajándoles los impuestos.  ¿No es lo mismo, en términos de recaudación y de impacto sobre la renta disponible de las familias, subvencionar el consumo de bienes y servicios poniendo precios “sociales” (aumento de renta disponible) y a cambio tener unos impuestos/tasas mayores (disminución de renta disponible), que poner a las cosas su precio (disminución de renta disponible) y tener que recaudar menos vía impuestos/tasas menores (aumento de renta disponible).

Pero, ¡claro!, eso exige que el poder político no se gaste ESO que recauda de más por el mayor precio de los bienes/servicios públicos… lo cual es mucho suponer dado lo manirrotos que son.  Claro que, como dijo la gloriosa Carmen Calvo, “el dinero público no es de nadie”; ¡cómo se nota que ella ha chupado, está chupando y chupará del bote toda su vida!!!”.

Y yo volví a responder:

“No, no es lo mismo. Si se subvencionan precios se consume y se ocupa a gente, y se recauda; si se reducen impuestos los salarios son los que son y el crédito hubiese sido menor, al igual que la ocupación, con lo que la recaudación hubiese sido menos de la que ha sido. España haciendo lo primero acabará con una población empobrecida y desocupada, y si hubiese hecho lo segundo hubiese tenido una población desocupada y empobrecida; lo que evidentemente no es lo mismo: el primer caso es más guay porque se pueden recordar las vacaciones en las Seychelles “compradas” a través de un crédito que no se puede pagar, en el segundo no habría vacaciones que recordar porque no se habría obtenido un crédito para ir a las Seychelles. A través de la primera opción “España fue bien”, con la segunda no habría ido de ninguna manera; y lo principal: si no hubiese ido de ninguna manera los pocos que se han forrado no hubieran podido hacerlo”.

Y eso fue todo (de momento).

Les aseguro que no he cambiado ni una coma, ni siquiera he añadido un acento. Copiar y pegar sin más, y sin menos.

Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.