Lunes, 13 de Febrero de 2012

LAS FARMACEÚTICAS PIERDEN LA MAGIA DE ANTAÑ‘O. CADUCAN PATENTES, FALTAN PRODUCTOS EN ÚLTIMA FASE…

Redacción -  Sábado, 09 de Enero

ilustraciónUna de las cantinelas que más hemos escuchado en la Bolsa durante muchos años ha sido de la del sector farmaceútico como sector refugio en épocas de turbulencias bursátiles. Conforme han pasado los años, estas compañías han perdido esa condición y se han incorporado al gran pelotón que es la Bolsa en su conjunto. Ya no hay especiales vibraciones entre los diferentes actores en los mercados por que ésta o aquella compañía presente éste o aquél producto en Fase I o Fase II o Fase III, como ocurría antaño. Los comunicados a los reguladores, en esta perspectiva, tienen un efecto efímero, muy breve, en las cotizaciones. Los fuegos artificiales duran muy poco y en algunos casos ni siquiera se tiran ya cohetes. O dicho de otra manera, el mercado ha pasado de especular con la magia de un fármaco potencial a exigir que ese fármaco esté en el mercado. Y lo que es más importante, el mercado examina con lupa qué es lo que ese fármaco en concreto va a reportar a la compañía en términos de generación de caja. Las farmacéuticas, en perfecta sintonía con un buen puñado de compañías biotecnológicas, han perdido la magia, el encanto. Quizá han muerto de éxito y, sobre todo, los operadores han abusado en exceso de la volatilidad en el precio de las acciones. No son tiempos propicios para la volatilidad, precisamente.

Un estudio de ‘Vision & Reality’, realizado por la consultora Capgemini, explica muy bien las cosas. Señala que la caducidad de las patentes, la falta de productos en última fase de desarrollo y las presiones para fijar los precios de los medicamentos son algunas de las “dificultades” que podrían lastrar la salida del sector farmacéutico de la crisis. Este informe, basado en 30 entrevistas a altos ejecutivos de esta industria en Europa y Norteamérica, señala que dos tercios de estas compañías apuntan una recuperación en los próximos 24 meses, pero que muchas seguirán con problemas más allá de la recuperación económica.

Lo que ocurra con estas empresas dependerá de cómo afronten estos “problemas preexistentes” con las patentes, la innovación y los precios y de cómo superen el previsible endurecimiento de la regulación en cuanto a la eficacia y seguridad de determinados productos que requerirán más estudios antes de salir al mercado.

A esta situación se suman los movimientos de concentración empresarial que se han registrado en los últimos meses y que han conformado nuevos ‘gigantes farmacéuticos’ y el hecho de que las empresas de biotecnología están encontrando “dificultades para obtener la financiación que les permita continuar con la inversión en la investigación y desarrollo (I+D), vital para el éxito futuro”.

El impacto de la crisis económica ha provocado también “un incremento de las presiones hacia una reducción de costes, de manera particular en las compañías farmacéuticas”. “La presión de los gobiernos y consumidores ha aumentado la demanda de medicamentos más asequibles, lo que afecta significativamente al rendimiento de los fabricantes de ‘productos de marca’”, según explica este trabajo.

Así, la tendencia hacia un mayor consumo de genéricos “seguramente se incrementará en aquellos casos en los que existan como alternativa a un ‘producto de marca’”. “La competencia de los genéricos supondrá pérdidas de miles de millones de dólares en ventas para la industria farmacéutica”, vaticina el informe.

Para su recuperación, las compañías farmacéuticas necesitarán adoptar estrategias “más radicales” y una “transformación profunda”, más allá de la minimización de los costes. “En un sector en el que el entorno cambia muy rápidamente, la innovación es la clave para mantenerse en pie, consiguiendo además que los productos y servicios aporten la rentabilidad necesaria”, destacan.

En palabras del director del sector farmacéutico de Capgemini España, Carlos García Ruiz, “las compañías farmacéuticas y de dispositivos médicos se enfrentan a retos referidos a la rentabilidad en un fututo muy próximo”.