Domingo, 12 de Febrero de 2012

La crisis que ya está aquí (III)

Santiago Niño Becerra -  Lunes, 31 de Mayo

Oí comentar una vez que "cuando las Bolsas van bien todo va bien". "Ir bien", ¿qué es "ir bien"?. Uds. saben que es muy fácil que las Bolsas vayan bien, pero que es muy difícil que las cosas verdaderamente vayan bien, sobre todo cuando no hay base para que así sea.

¡La base!: esa es la cuestión. Hasta ahora se había pensado que lo-que-estaba-pasando iba a ser duro, pero de duración definida, y más bien breve, y se actuaba en consecuencia: inyecciones masivas de fondos, avales y garantías a tutiplén, compra de activos que no valían ni el papel en que estaban impresos: ¡hasta el 30% del PIB se han gastado en eso USA y la UE!. La idea tenía su lógica: si funcionó una vez, ¿por qué no ahora?, y todo el mundo se puso a ser más keynesiano que Keynes ... “on their way”: evitar quiebras de bancos si, evitar gasto innecesario si, pero.

¿Dónde estamos ahora?, pues en un lugar en el que ya se está viendo que “aquello que se hizo”, que “lo que se está haciendo” está contribuyendo muy poco (por decir algo) a salir-del-agujero. Pienso que, ahora si, gente muy gorda es consciente de lo que Uds. ya llevan tiempo leyendo aquí (la gente gordísima siempre lo ha sabido): que lo que está pasando, ni es como las anteriores recesiones que han acontecido, ni es arreglable utilizando el concepto convencional de “arreglar”; y lo más importante: están empezando a intuir que no sirven las herramientas que hasta ahora siempre habían servido en situaciones de enlentecimiento o, incluso, de caída económica.

Públicamente esas personas aún no hablan de crisis sistémica, pero ya saben que las consecuencias de los megaproblemas que corroen al sistema financiero internacional serán mucho peores de lo creído; también saben ya que el impacto que tendrán los impagos que se vayan produciendo en las deudas totales de los diferentes países, unas deudas que se encabalgan e interpenetran en y entre entidades financieras, en y entre compañías, en y entre familias, será demoledor, inimaginable en nuestra escala de problemas; y conocen perfectamente lo que va a suceder con el Modelo de Protección Social a medida que la recaudación vaya inexorablemente reduciéndose a medida que vaya cayendo la actividad económica incapaz de remontar a medida que vayan periclitando los planes de ayuda y de estímulo.

No, nadie-de-quienes-están-arriba habla aún de crisis sistémica con el micrófono abierto, pero ya se está palpando en el ambiente que ni las cosas se están enderezando, ni van a poder enderezarse durante bastante tiempo; y el “volver a lo de antes” mejor se olvida definitivamente.

No es -solo- un tema de que tal país esté mal o muy mal o de que tales economías estén muy endeudadas, eso es lo que hasta ahora se estaba diciendo y es como hasta ahora se estaba abordando. La novedad estriba en que ya está permeando que el problema no es de una serie de países y de una forma de actuar, el problema es total.

Grecia tiene un problema porque el planeta tiene un problema, y el problema de Grecia realimenta el problema del planeta; en vez de Grecia pongan el país, la entidad o la institución que quieran. Hasta ahora, pienso que esto no se ha abordado así. Se inyectaban fondos aquí, se garantizaba aquello allá, se daba esta receta, se recortaban tales gastos en un país y otros en otro ... Mucha actuación aislada pero muy poca coordinada, y cuando la había, repleta de intereses individuales.

Aún no se tiene una estrategia definida y aún pasará tiempo hasta que se tenga, pero quienes deben tenerlo ya tiene clara una serie de cosas, como que esto que ya casi ha llegado va ser largo (ya saben lo que pienso: diez años), que el PIB va a caer, que el consumo va a hundirse, que lo poco que haya habrá que repartirlo de la forma más eficiente, ... Y eso teniendo en cuenta que no vamos a más, sino a menos. Complicado. En un escenario así, ¿pueden imaginarse que papel jugarán los políticos?.

Esto, el que ya se esté empezando a percibir esa nueva situación, nueva, verdaderamente, distinta, constituye un elemento más que corrobora lo que les comentaba hace unos días: que la crisis ya está aquí.

(Viernes 28, 19:25 h. La primera noticia del home page de Bloomberg decía: “Spain Loses AAA Rating at Fitch on Concern Debt Burden Will Hamper Growth”
(http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601087&sid=a5flzkIWKSAk&pos=1). A las 20:21 h la primera noticia continuaba siendo la comentada y la segunda era esta: “Stocks in U.S. Extend Losses After Fitch Downgrades Spain’s Credit Rating (http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601087&sid=avyz0VwSrJS8&pos=2). Les aseguro que sobrecogía leer eso ahí).

Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.