LOS BANCOS COMIENZAN A ROMPER LA HUCHA. LA MOROSIDAD ATACA AUNQUE NO TODOS LA CONTABILIZAN IGUAL
Redacción - Sábado, 30 de Enero
BBVA (-12%),Banco Santander (-10,82%), Bankinter (-9,5%), Banesto (-1,87%)...Son los resultados de enero. La morosidad galopa fuerte y los bancos rompen la hucha unos (BBVA y Banesto) más que otros (el resto), pero al final todos pasarán por el aro. Es más, cualquier retraso o imprudencia puede costarle muy caro al imprudente. El aumento de la morosidad coincide en el tiempo, además, con la necesidad que tienen las entidades de reforzar el capital. Y no hay dinero para todos ni para todo. Los bancos vuelven a estar en primera línea de fuego bursátil. Y no sólo por la avanzadilla de Obama, a la que se ha unido el resto del mundo. Los expertos dicen que aún hay que levantar muchas alfombras. Y como los bancos pesan mucho y sin bancos no hay paraíso en la Bolsa, el Ibex 35 no cumplió con las expectativas del mercado, que auguraban un buen comienzo de año y cerró enero con una caída del 8,31%, el mayor descenso mensual desde el febrero de 2009, cuando perdió un 9,8% y tras ceder un 8% en enero. El optimismo no duró más que unas semanas y al primer tropiezo, el mercado ha vuelto a hundirse. El Ibex sólo logró cerrar en positivo la primera semana del mes y sólo unas semanas ha pasado de situarse en su nivel más alto en 2009 (12.000 puntos), a su nivel más bajo desde agosto, fruto de la gran incertidumbre que pesa sobre el mercado, hasta cerrar el mes en la cota de los (10.947,7). Los inversores cerraron el año con confianza y con la previsión de un mejor 2010. Sin embargo, las dudas sobre el sistema financiero, la debilidad del bono español y las malas previsiones sobre la economía española han vuelto a sembrar serias dudas sobre la recuperación y han optado por recoger beneficios.
Los resultados empresariales a un lado y otro del Atlántico no han calado entre los inversores, que siguen con cautela las referancias macroeconómicas, en especial, de Estados Unidos, y tanto los anuncios de Obama para controlar más el sistema financiero, como las críticas recibidas en su primer año de Gobierno contribuyeron a generar una mayor desconfianza en los mercados.
Además, el sistema financiero no sólo acaparó la atención en Estados Unidos, también fue objeto de ciertas críticas en Europa. Así, el miembro del comité ejecutivo y del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), José Manuel González Páramo, criticó que el sistema financiero sea “receptor de ayudas cuando le va mal, pero propietario de sus resultados cuando le va bien”, y lamentó su falta de iniciativas para recuperar la confianza de la sociedad.
También, las noticias procedentes de Grecia tampoco fueron alentadoras durante el mes, ya que los expertos aseguran que la delicada situación económica y financiera de este país puede suponer un importante riesgo para Europa, mientras que el euro marcó su nivel más bajo desde verano.
En este contexto y a pesar de que la recuperación económica de países como Alemania o Francia se confirma cada vez más, sus bolsas no reflejaron el mismo optimismo durante enero y en las últimas semanas se hundieron, al igual que la española, por la incertidumbre y el ‘maremágnum’ de datos económicos.
¿Bancos? Poco a poco se van cumpliendo los peores pronósticos, aunque los analistas dicen que todo está bajo control. La morosidad de los créditos concedidos por bancos, cajas de ahorros, cooperativas y establecimientos financieros de crédito a particulares y empresas se dispara. El recuento del año pasado habrá que hacerlo cuando todas entidades rindan cuentas….Además, el sector reconoce que la morosidad continuará aumentando hasta finales de año como consecuencia del deterioro de la actividad económica y el aumento del paro.
Trampas en el solitario
La tasa de activos en riesgo de mora de los bancos españoles, especialmente en aquellos cuyo mercado se ciñe principalmente a España, registraría un pronunciado aumento si se contabilizasen como préstamos fallidos los activos inmobiliarios adquiridos por las entidades, según apunta un informe elaborado por Nomura, recogido por el diario británico “Finacial Times”.
En un artículo de opinión titulado “Costa del subprime”, el rotativo británico advierte de que “las apariencias pueden resultar engañosas” y recuerda que, si bien los bancos españoles parecen haber capeado las turbulencias de la crisis financiera mejor que sus rivales anglosajones, también es porque las entidades españolas estaban “más preocupadas” con el colapso y la caída en picado del mercado inmobiliario doméstico.
Las provisiones anticíclicas contra los préstamos fallidos acumuladas durante los años de bonanza ayudaron a las entidades españolas, recuerda “FT”, que, sin embargo, apunta que el reciente descenso del 28% en el beneficio neto de Banesto en 2009 por el acusado incremento de las provisiones sugiere que “este mayor aprovisionamiento puede estar también en las cartas de otros bancos”.
A este respecto, el periódico señala que el sector inmobiliario representa la mayor fuente de presión para los resultados de las entidades y advierte de que, aunque los datos oficiales sugieren que el descenso en el sector residencial se frenó a finales de año, a pesar del evidente exceso de inmuebles, los precios aún parecen altos en comparación con las bajadas registradas en otros países como Irlanda.
“Los bancos han tratado de mantener bajos los préstamos en riesgo de mora mediante su refinanciación, la conversión de deuda en patrimonio o mediante la adquisición de los activos subyacentes”, señala el periódico.
A este respecto, la firma japonesa de corretaje Nomura advierte de que si estos activos inmobiliarios adquiridos por los bancos españoles fueran contabilizados como préstamos fallidos se observaría un incremento en la tasa de activos en riesgo de mora de las entidades, especialmente en el caso de las más enfocadas al mercado nacional.
Bajo esta premisa, el informe señala que el ratio de activos en riesgo de mora del Popular, que adquirió en el tercer trimestre propiedades valoradas en 2.900 millones de euros, pasaría del 5,43% al 8,43%, mientras que en el caso del Sabadell, que adquirió propiedades por valor de 1.900 millones, la tasa de mora pasaría del 3,87% al 6,82%.
En cuanto a Banesto, filial del Santander que adquirió propiedades por importe de 1.400 millones de euros en el tercer trimestre, su ratio de activos en riesgo de mora sería del 4,93%, frente al 3,02% actual.
http://www.lacartadelabolsa.com/index.php/leer/articulo/bancos_la_morosidad_es_mayor/
Todo vale para hacer caja
Los principales bancos y cajas de ahorros han obtenido plusvalías de 20.000 millones de euros en los últimos tres años. Desde 2007, cuando se inició el desplome del mercado hipotecario de alto riesgo en EEUU, las entidades han llevado a cabo una batería de ventas de activos que ha proporcionado un flujo de ganancias no recurrentes. En las etapas más tempranas de la crisis, parte de los fondos llegó a trasladarse a la cuenta de resultados en forma de beneficio, o financió compras. Pero desde hace meses, los ingresos captados tienen un único fin: fortalecer el capital y el balance con saneamientos de activos y aumento del colchón de provisiones.
Un 15% de las plusvalías cosechadas procede de la venta de inmuebles de uso propio, en su mayoría, sucursales bancarias y sedes corporativas. La primera firma en iniciar las desinversiones fue Santander, en 2007. El banco ha pasado de propietario a inquilino de sus inmuebles, en una estrategia de optimización de balance. Con esta vía, seguida por BBVA, Popular, Sabadell, Pastor, Caja Madrid o Caixa Galicia, el sector ha obtenido en los últimos tres años casi 3.100 millones en plusvalías.
Cartera Industrial
A su vez, las entidades se han desprendido de parte de su cartera industrial. Bancos y cajas controlaban a cierre de 2008 (el último dato disponible) el 7,6% del capital de las cotizadas españolas, frente al 9,3% de 2006. Entre los movimientos más recientes, Caixa Galicia, Caixanova y Pastor han liquidado su posición en Unión Fenosa, en el marco de la oferta de compra de Gas Natural. Bancaja y Banco de Valencia, por su parte, han puesto fin a su presencia en Abertis.
Al margen de la poda de la cartera industrial, el sector ha roto lazos con otras entidades financieras. Esta misma semana, Santander, que ya desinvirtió en 2007 en Intesa y BPI, ha ganado 223 millones con la venta del 10% de Attijariwafa. Caja Madrid también ha finiquitado en 2009 su posición en Bankinter, y en 2008 fue BBVA quien abandonó Bradesco. En conjunto y desde 2007, las firmas han ganado casi 8.000 millones con la venta de participaciones bursátiles.
Otra vía para captar recursos ha sido la desinversión en actividades no estratégicas, entre ellas, unidades de recuperación de morosos, o de custodia y depósito de valores. También se han logrado ingresos con la entrada de terceros inversores en negocios clave. En algunas operaciones, se ha incorporado a un único socio, mientras que en otras, la venta se ha articulado a través de una colocación en bolsa. Santander ha ganado 1.400 millones en la reciente colocación de su filial en Brasil; hace tres años Caja Madrid ingresó 200 millones con el debut bursátil de Realia.
La recompra o canje de deuda e híbridos como las preferentes ha sido otra fórmula recurrente y con ella, Santander, BBVA, Popular, Sabadell y Pastor han generado extraordinarios por 1.300 millones. Las entidades han lanzado ofertas para adquirir estos títulos por encima de su precio de mercado, pero por debajo de su valor de emisión. Esta diferencia respecto al precio de colocación (la plusvalía) se ha destinado a reforzar el capital y las provisiones.
Desinversiones futuras
El foco, en cualquier caso, no está tanto en las operaciones consumadas, sino en el margen para generar nuevas plusvalías. El año 2010 va a ser exigente en materia de dotaciones y, llegado el caso, un flujo de extraordinarios puede dar holgura si las provisiones acumuladas y los recursos que genere el menguante negocio recurrente son ajustados.
“Depende de cada entidad, pero en general, todavía hay dónde rascar”, explica un experto. “El objetivo es recomponer la provisión genérica. En función de cómo evolucione, habrá que buscar algún fondo extra. Todo el mundo tiene preparado un plan de contingencia”, dicen en el mercado. No todas las fórmulas para reforzarse tienen, con todo, el mismo recorrido. “La venta de inmuebles está prácticamente amortizada”, señalan en una firma de análisis. Sí quedan ganancias que aflorar en la cartera industrial (en las cajas, más de 10.000 millones) y “como último recurso, se podrían vender negocios de seguros o banca privada”, indica un analista. Aunque cualquier venta dependerá de la situación del mercado y de la existencia de inversores con interés comprador.
http://www.expansion.com/2009/12/29/empresas/banca/1262123102.html
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