Viernes, 25 de Mayo de 2012

MUCHAS COSAS (II): NO SE VA A NECESITAR TANTA GENTE TRABAJANDO

Santiago Niño Becerra -  Sábado, 20 de Junio

ilustración268 Ѣ€" El plan de reducción temporal de efectivos humanos lanzado por el BBVA tiene algo por lo que pasará a la historia: esta entidad financiera ha sido la primera en decir que no va a necesitar tanta gente trabajando en sus instalaciones y que está dispuesta a que parte se vaya temporalmente porque es más caro tenerla en las oficinas que pagarle lo que va a pagarle para que no esté. En otras palabras, el banco tenía diseñada una política económica para un periodo de tiempo que ya ha finalizado, para unas características económicas que ya no se dan, luego aquel número de efectivos humanos que precisaba ya es historia. Dice la entidad financiera que será temporal; pienso que no, estoy convencido de que no; lo que sucede es que, de media, un despido es aún más caro y, sobre todo, no es en absoluto políticamente correcto. Claro, claro, con la reforma laboral que se reclama aún sería más barato, pero eso, de momento, no. Y, además, una de las cosas que se consigue con esa política es contar con un permanente ejército industrial de reserva (aunque en este caso sea bancario), formado, que conoce la política de la entidad, y su cultura, por lo que si un día la/le necesita, durante una punta de trabajo, para cubrir una baja maternal, un deceso, lo que sea, ahí estará.

Bien pensado, ¡sí señor!. Se acaban, o al menos se reducen, las ETT, y las/los becarias/os, y los contratos en prácticas. Además, seguro que la reincorporación acabará contando con bonificaciones en las cotizaciones sociales. Esto se puede combinar con lo que les contaba hace unos días: una alumna mía, se licencia este año; tras varias pruebas de selección una entidad financiera le dice que sí, pero tiene que darse de alta en autónomos, y facturar lo pactado (¿o no se lo había contado?).

Es muy curioso porque quienes dicen que hace falta más población nunca hablan de productividad, ni de tecnología, ni de necesidades de factor trabajo, ni de crisis sistémicas; ¿por qué será?.

269.1 Ѣ€” General Motors: ojo al dato poco comentado: la cotización de la acción del fabricante automovilístico el Viernes 26 era la misma que la acción de GM mostraba en 1933 (El País 01.06.2009, Pág. 21). Claro, claro: GM está pasando por un momento muy malo, ya, pero estructuralmente, a nivel macro, en términos planetarios prácticamente aún no ha sucedido nada, y la acción de la compañía que fabrica el Cadillac están ahora cotizando al mismo valor que lo hacían en el peor año de la Gran Depresión, ¡el peor!. Para meditar.

269.2 Ѣ€” La filosofía con la que se están orientando ¿los salvamentos?, ¿las reestructuraciones?, ¿las reconversiones? de la industria automovilística son curiosas porque todas parten del mismo principio, da igual la que se escoja. Se coge una compañía, se mete pasta pública, se le hace suspender pagos o la adquiere alguien, o las dos cosas, se mete más pasta pública, se cierran plantas de ensamblaje, se despiden trabajadores, se liquidan modelos, y se hace un plan de negocio para fabricar ... ¡automóviles!.

Fíjense en que todos los planes reestructuradores que se están diseñando para el automóvil parten de la base de que la “New———-” (escriban en————la marca que se está reestructurando) va a continuar fabricando automóviles: eléctricos, híbridos, supereficientes, pero automóviles al fin y al cabo; es decir, se parte de la base de que el automóvil privado va a continuar siendo el icono sistémico que siempre ha sido, y yo pienso que no, que eso no va ser así.

Uno de los cambios sistémicos que el crash del 2010 y la subsiguiente depresión van a traer es la muerte del vehículo privado tal y como hoy lo conocemos: una persona por automóvil infrautilizado fabricado con unos recursos que serán subutilizados. Eso ya hoy no es eficiente, imaginen mañana en que la eficiencia será el eje de giro de todas las decisiones; pero es que, además, la movilidad tal y como hoy la entendemos es muy ineficiente: utilizando eficientemente la tecnología hoy existente, implementando de forma eficiente la tecnología que existe hoy, ¿en cuánto podría descender la movilidad?.

Tal y como lo veo la movilidad caerá en picado y se moverán quienes deban hacerlo por necesidad o para motivos en concreto (¿cuántos viajes son realmente necesarios?, ¿cuántos desplazamientos son esenciales?). Que algo así tiene consecuencias, evidentemente, por ejemplo que Volkswagen cree una división de tranvías de altas prestaciones o que General Motors pase a trabajar en la alta velocidad USA supondría dar la vuelta a muchas cosas, a muchas; pero, ¿eso es un cambio sistémico, no?. Movilidad, la necesaria; transporte el colectivo. A partir de aquí podemos hablar, por ejemplo, del futuro de la planta de Figueruelas; pero no antes.

(¡No estoy de acuerdo, no estoy de acuerdo!. No lo estoy con lo que el Miércoles dijo el Presidente USA: “Esta recesión no es el resultado de un fallo, sino de una cascada de errores, de oportunidades perdidas y de una cultura de la irresponsabilidad” (El País 18.06.2009, Pág. 1). Decir esto es seguir con lo mismo: “la culpa es de ...”. A ver si queda claro de una vez: no ha habido errores, nadie se ha equivocado en nada, nada ha fallado ni ha habido irresponsabilidad. Todo lo que se ha hecho, todas la maniobras financieras que se han desarrollado, todos los retruécanos económico-monetarios, todas las figuras bursátiles que han sido diseñadas, ha sucedido, ha sido puesto en marcha porque NO HABIA OTRA ALTERNATIVA. (Se lo sugiero: lean mi libro “El crash del 2010”: lo desarrollo en profundidad).

El modo de funcionamiento del sistema ya se agotó a principios de los 90, y entonces se puso en marcha un aparato compuesto por todas esas cosas calificadas ahora de malas, de feas, de irresponsables, de errores; ¿por qué se puso en marcha ese aparato?, pues porque, O SE CRECIA HACIENDO ESO, O NO SE CRECÍA; y de rebote, claro, unas cuantas personas físicas y jurídicas se megaforraban.

Nadie es culpable: se hizo lo único que se podía hacer para continuar creciendo, porque es humano querer crecer; luego viene un desastre (no EL desastre, eso aún no toca), y se cambia la forma de hacer las cosas; pero, bueno, eso ya es otra historia).

(Ayer, en la UIMP, el Subgobernador del BoS dijo que el sistema financiero no se colapsará, no entiendo porqué tuvo que decirlo: estoy convencido de ello, lo que sí, pienso, sucederá es la intervención del sistema financiero por parte de los Estados, por eso no colapsará; en lo que no estoy en absoluto de acuerdo es en que ya ha pasado lo peor: es, pienso, justo lo contrario: lo peor está por llegar).

(Por cierto, tales días como hoy, hace un año, el entonces Ministro de Economía, en declaraciones a TVE, dijo que la economía española crecería “por debajo del 2% este año y menos en 2009”. Que yo sepa, el principal partido de la oposición no contradeclaró. En fin).

Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.