Viernes, 25 de Mayo de 2012

Reforma laboral

Santiago Niño Becerra -  Miércoles, 25 de Noviembre

Está de moda decir que hace falta una reforma laboral para "crear empleo". Bueno pues vamos hoy a hablar de eso. Sin rollos, al grano.ilustración

- Lo que se está vendiendo como “Reforma del Mercado de Trabajo”, la Reforma Laboral, es, entiendo, un conjunto de medidas que están orientadas a reducir los costes laborales; a incrementar la oferta de trabajo cualificado remunerándolo al precio que determine el mercado, es decir a la baja; a reducir la oferta de trabajo de baja o nula cualificación ya que, en gran parte, será sustituida por la anterior; y a disminuir el gasto público; pero no, repito, PERO NO, a aumentar la demanda de trabajo porque la demanda de trabajo es función de la necesidad de factor trabajo, no de un conjunto de medidas legales decididas en un despacho.

- El razonamiento de que “es necesario generar ocupación para que la morosidad disminuya y para que la recaudación fiscal aumente, es conceptualmente cierto, pero tan sólo lo es a ese nivel. Que la población ocupada aumente no implica, necesariamente, que la capacidad personal de pago aumente: si una persona desempleada, endeudada y morosa encuentra una ocupación, no necesariamente el salario que percibirá en su nuevo empleo va a permitirle atender sus deudas y consumir lo que necesita para vivir, de eso en USA ya saben mucho a través de los Working Poor.

- Con los ingresos públicos sucede algo semejante: cierto es que una masa de población ocupada consumirá, en principio, más que si estuviese desempleada, por lo que los ingresos por imposición indirecta aumentarán, pero ese consumo estará muy en relación con las rentas salariales, es decir, el valor añadido de lo consumido será función de lo percibido en salarios, pero en una atmósfera de necesidad decreciente del factor trabajo, los salarios tienden a la baja, por lo que es posible que un aumento de la ocupación no repercuta en una aumento de la recaudación en la misma proporción; ya no digamos si la ocupación, lejos de aumentar, se estanca o, incluso, se reduce.

- Básicamente la Reforma Laboral sobre la que se está preparando a la población (los Sindicatos contribuyen a ello porque saben lo que está llegando) va a precarizar a quienes tienen un contrato indefinido -aunque no toque sus contratos- a través de reducir la seguridad de los nuevos contratados: si va a ser más barato contratar, mantener y despedir a un trabajador nuevo, ¿para qué voy a seguir con este que ya tengo desde hace años?; también va a reducir el coste global del desempleo al reducir las prestaciones, lo que forzará a las personas desempleadas a aceptar cualquier empleo aumentando la oferta de trabajo, lo que afectará, sobre todo, a la población más cualificada, y favorecerá a la población inmigrante al estar dispuesta a aceptar peores condiciones laborales.

- También reducirá -aún más- el poder del factor trabajo al promover la negociación entre oferta y demanda de trabajo a un nivel más individualizado: convenios por empresas más que nacionales, acuerdos individuales más que generales.

La Reforma Laboral abaratará costes, precarizará contratos, reducirá el gasto público dedicado a desempleo, pero no aumentará el número de personas ocupadas porque no se puede hacer crecer la demanda de trabajo por ley.

Tampoco incrementará la bajísima productividad que España tiene porque la productividad aumenta mejorando la organización, aumentando la inversión y, en principio, utilizando factor trabajo más cualificado.

Ni hará variar la estructura del PIB, el tipo de PIB que España genera, un PIB basado en el bajo valor y ... ¡en el uso intensivo de factor trabajo!, porque esa es la explicación al “misterio” por el que cuando crece el PIB aumenta la población ocupada y cuando esta se reduce aquel mengua esta.

Los cambios que se van a introducir en el mercado de trabajo español no son más que la constatación del fracaso de un modelo productivo, el del reino, que ahora se quiere cambiar con unos cuantos pases mágicos, unos cambios que institucionalizan ese fracaso buscando que sea menor el coste del factor trabajo que se ocupe por parte de quien lo ocupe, a fin de continuar generando un PIB de un tipo muy parecido al que España ha estado generando durante décadas.

Pero que no digan que esa Reforma Laboral va a servir para “mejorar la economía”.

(Y lo que siempre hemos dicho: entiendo que con esta Reforma Laboral que se está cociendo el principal partido de la oposición lo tendría chupado para machacar al Gobierno, pero no lo hace; tendríamos que preguntarnos porqué).

(Más. El horizonte del plan de Economía Sostenible (lo que quiera que esto sea): el 2020. ¿No les suena?: Uds. han leído aquí que es el año en el que ya se habrán producido los cambios sistémicos pertinentes dándose la crisis por superada, pero tras haberse producido el tránsito a un escenario para el que España, en su conjunto, no estará en absoluto preparada).

Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.