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En una de las primeras OPAS que se produjeron en la Bolsa española, hace ahora veintidós años, es decir, cuando el mercado española era aún más provinciano y estrecho que ahora, le pregunte al opante ¿por qué ha lanzado la operación en esta compañía cuyo negocio va a la deriva y con tendencia a desaparecer? "No me importa nada el negocio, porque en efecto, es ya un negocio muerto. Pero sí me interesan mucho los inmuebles que tiene y, principalmente, la caja, el dinero en caja". En efecto, el negocio de esta compañía (no lo menciono por respeto a la fuente) zozobró y la empresa en cuestión cambió de manos más veces, pero con la caja vacía. Desde hace unas semanas, los mejores sabuesos, los cazadores de gangas, agudizan el ingenio, pone a prueba su gran olfato. Dicen que los excesos en los mercados conducen siempre al encuentro de grandes oportunidades, que no es lo mismo que decir a muchas oportunidades. Que los precios hayan caído a plomo no significan que multitud de compañías estén baratas. No obstante, hay en el rescoldo algún diamante que ha sobrevivido.
Dieciséis compañías españolas tienen más de 14.000 millones de euros como caja neta (tesorería una vez descontada la deuda), según las estimaciones facilitadas por la consultora Factset. Para 2009, las previsiones apuntan que una decena de estas empresas aumentará esta hucha. En el resto disminuirá, hasta dejar el saldo final conjunto en unos 11.450 millones, un 15,5% menos que en 2008.
Eads tiene unos 7.800 millones de euros en el maletín y las previsiones apuntan que este importe se reducirá en 2009 en más de 2.000 millones. La caja de Iberia ronda los 2.400 millones. Este año se espera que se sitúe en los 2.200 millones. Vueling, que en septiembre tenía en caja 49 millones, las previsiones de los expertos apuntan a 72 millones a cierre de 2008, frente a los 63 millones estimados para 2009. En Inditex, los analistas creen que pasará de los 1.392 millones actuales a superar los 1.700 millones a cierre del ejercicio. Bolsas y Mercados Españoles (BME) tiene en caja unos 406 millones de euros (460 millones previstos por los analistas) y en 2009 seguirá alimentando este colchón de fondos.
En el resto del mundo, los últimos informes en esta dirección señalan que más de dos mil compañías tienen en la actualidad más dinero en caja que la suma de su valor en Bolsa más su deuda, después de que la crisis financiera y económica se haya llevado de un plumazo más de 20 billones de dólares de capitalización bursátil este año.
Según cálculos de Bloomberg, habría 2.267 empresas cotizadas que están dando por tanto a los inversores la posibilidad de no pagar nada por los beneficios futuros, una alternativa que puede resultar especialmente apetecible en un contexto de deflación como el que amenaza actualmente a la economía mundial. Por ejemplo, las compañías que componen el índice MSCI World cotizan de media a 1,17 veces sobre su valor en libros, el nivel más bajo desde 1995.
La situación es actualmente significativa si se compara con el anterior ciclo bajista del mercado. Así, durante el pinchazo tecnológico de 2002, sólo 276 compañías contaban con un nivel de caja superior al de su deuda y su valor en Bolsa. En los doce meses siguientes, esas compañías registraron de media un repunte bursátil del 115%, con lo que triplicaron el avance que se apuntó el índice S&P 500 en ese mismo periodo.
En la actualidad, la cifra de compañías con esas características es ocho veces superior. Y el hecho de que una compañía tenga una capitalización bursátil junto con una deuda inferiores a su volumen de caja puede ser un criterio de selección determinante para obtener ganancias en los próximos meses. “Las compañías ganadoras son aquellas que pueden generar caja”, explica el director de la gestora estadounidense Nicholas Applegate Capital Management, que mueve 11.200 millones de dólares.
Los gestores recuerdan que la capacidad de generación de caja de una compañía la aleja de la quiebra y apuntan que los dividendos cobran mayor valor cuando la cotización cae. Ya lo saben ¡Manos a la obra! Se trata, en cualquier caso, de no confundir gangas con abalorios.
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