Una subida de más del 5% que da una nueva vuelta de tuerca a los mercados de por sí lastrados por los malos datos en EEUU
Todo vale en Wall Street. Los mercados anglosajones han dado grandes lecciones de cómo manejar los mandos de la nave cuando los motores fallan y tripulación y pasaje pueden perecer. Cualquier recurso es bueno para intentar tocar fondo con el menor número de muertos posible. Incluso estrujar las cifras, hacer malabarismos con ellas. Meter un número en la chistera, otro en la manga de la camisa, para que luego salga un conejo del sombrero del mago o un as de picas de la manga del jugador. En este empeño, ya saben que hace unas semanas, el jueves 13 de marzo, S&P salvó a las Bolsas al señalar que el sector financiero global podría tener que hacer frente a amortizaciones vinculadas a activos respaldados por deuda hipotecaria ‘subprime’ por importe de hasta 285.000 millones de dólares (182.891 millones de euros), según estima la agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s. El viernes siguiente, el 14 de marzo, quebró Bear Stearns ¡Vaya olfato! El 25 de marzo se conocieron otras cifras. Nuevas cifras. Las pérdidas globales derivadas de las actuales turbulencias en los mercados financieros podrían sumar hasta 1,2 billones de dólares (769.337 millones de euros), de las que aproximadamente un 40% serán soportadas por las entidades de Wall Street. Lo dijeron los expertos de Goldman Sachs.
Vayamos por partes. La cifra prevista por la agencia S&P es ligeramente superior a los 265.000 millones de dólares (170.101 millones de euros) estimados por la entidad a principios de año, debido al incremento del porcentaje de amortizaciones asumidas, pero por debajo de otras que se han manejado recientemente. En este sentido, S&P alerta de la reapreciación del riesgo que está teniendo lugar en los mercados de deuda de todo el mundo y de la ampliación de los diferenciales (’spreads’) de crédito en numerosos sectores desde comienzos de 2008. “Si la ampliación de los ‘spreads’ se mantiene hasta el final del primer trimestre o semestre, las instituciones financieras sufrirán nuevas amortizaciones derivadas de un amplio rango de exposiciones, entre las que se incluyen préstamos apalancados”, dicen los expertos.
Por su parte, el banco de inversión Goldman Sachs estima que los bancos, brokers, ‘hedge funds’ y compañías esponsorizadas por el Gobierno federal podrían sufrir pérdidas por importe de 460.000 millones de dólares (294.902 millones de euros) tras asumir las correspondientes provisiones por créditos fallidos, lo que supone casi cuatro veces más de la cantidad que Goldman Sachs considera que ha sido desvelada hasta el momento.
En este sentido, el banco apunta que las pérdidas relacionadas con hipotecas residenciales representarán casi la mitad de los daños, mientras que otro 15% ó 20% estará relacionado con hipotecas comerciales. Asimismo, la firma de Wall Street indica que las tarjetas de crédito, los préstamos para compra de vehículos, los créditos comerciales e industriales y los bonos de empresas no financieras representaran el resto de las pérdidas.
El documento de Goldman Sachs subraya que las instituciones no han amortizado ni la mitad de las pérdidas relacionadas con el fin de la burbuja de crédito. “Hay luz al final del túnel, pero todavía está bastante oscuro”, afirma el analista de Goldman Sachs y autor del informe, Andrew Tilton.
¿Ha terminado todo? Goldmand dice que no, pero S&P apuntaba que las grandes instituciones financieras podrían estar empezando a ver el final de este proceso y señalaba que la erupción de las amortizaciones relacionadas con el ‘subprime’ puede haber sido dejado atrás por los bancos y brokers que anunciaron sus resultados del conjunto del ejercicio 2007. “En nuestra opinión, el sector financiero global parece haber revelado ya la mayor parte de la valoración de las amortizaciones de activos respaldados por ‘subprime’”, apuntó el analista de crédito de S&P, Scott Bugie.
Ceremonia de la confusión con toda la comparsa a su alrededor. Por eso, mucha cautela. Las sorpresas pueden aparecer en cualquier momento. Más las negativas que las positivas. Algunos siguen empeñados en enterrar la Crisis medio viva.
[Volver]