Los mercados mantienen la tendencia alcista ante la expectativa del nuevo mandato de Obama en EEUU
La mayoría de las grandes autoridades monetarias de Estados Unidos y Europa coinciden en señalar que la fiesta económica se ha terminado. Unas palabras que son recogidas con cierta sorna por muchos inversores. Dicen que de fiesta sólo han estado unos pocos privilegiados a lo largo de los últimos años y los demás se han limitado a recoger las migajas, pero que la crisis que se avecina la sufriremos todos sin distinción. La falta de capacidad para controlar los excesos llevará a un apretón generalizado del cinturón, pero en particular de los que menos son responsables de esos abusos. Inmobiliarias y bancos, los que más y mejor se han aprovechado de la dejadez de las autoridades monetarias en tiempos de bonanza, asumiendo riesgos excesivos e innecesarios para engordar sus arcas, afrontan ahora los problemas con ayudas estatales que tratan de evitar que el modelo financiero se desplome como un castillo de naipes.
Los tirones alcistas tras la decisión de la Reserva Federal de recortar sus tipos de interés en tres cuartos de punto, hasta el 2,25 por ciento, no ha sido más que “el canto del cisne” de un mercado que se enfrenta a una grave crisis. La elevada volatilidad que se ha vivido en estos días refleja la contradicción entre las esperanzas de recuperación de la economía tarde o temprano o la cruda realidad de que aún no se ha visto el fondo de la crisis actual.
Buena parte de las negativas especulaciones sobre nuevos bancos con problemas de colapso similares a Bear Stearns en Estados Unidos y Europa se han visto acalladas por unos resultados bastante menos malos de lo esperado dentro del sector financiero norteamericano. La banca española ha aprovechado esta circunstancia para pasar de puntillas sobre los temores a que los problemas en Europa después del “profit warning” lanzado por Credit Suisse y Allianz.
En este contexto, una amplia mayoría de los estadounidenses cree que Estados Unidos ya está en recesión, de acuerdo con un sondeo de USA Today/Gallup Poll. La gente experimenta mayores precios de la gasolina, mayores costos de calefacción, menos oportunidades de empleos, caídas de los precios de las viviendas y la conclusión, de sentido común, es que las cosas no están muy bien y frenan el consumo, lo que a su vez alimenta los problemas de una economía que depende en gran medida de este factor.
La OCDE ha venido a echar más leña al fuego al reconocer que la economía norteamericana se ha estancado e incluso empieza a contraerse, aunque reconoce que aún es pronto para decir que se encuentra en recesión. Entre tanto, en Europa, el presidente del BCE, Jean Claude Trichet, se mantiene en sus trece de esperar y ver, preocupado por una inflación coyuntural derivada de los precios del crudo contra la que poco puede hacer una política monetaria restrictiva.
Una muestra más del delicado momento del mercado se observa en la contracción de los mercados que venían absorbiendo el dinero de la renta variable. El cambio del euro se ha desinflado hasta 1,54 dólares, el crudo se ha moderado por debajo de 100 dólares por barril y la onza de oro se ha pagado a menos de 1.000 dólares. La sensación de que la demanda se va a contraer ha llevado a los especuladores a realizar plusvalías de forma precipitada al considerar que ya no queda mucho por hacer en estos mercados, lo cual, pese al alivio que supone para las grandes economías, no resulta muy alentador.
En esta semana de tan sólo cuatro días, marcada además por el vencimiento de derivados, el índice Ibex 35 ha caído un 0,44 por ciento para quedar en 12.964,20 puntos. Se confirma así la pérdida de uno de sus principales niveles de soporte.
Valores destacados de la semana
Iberia ha sido el gran protagonista de la semana al recoger con una subida del 7,59 por ciento la adquisición de un nuevo paquete de acciones por parte de British Airways. Banco Sabadell y Banco Popular han recogido también los movimientos accionariales llevados a cabo por el inversor Ram Bahvanani. En el caso de la entidad catalana los rumores de compra de este inversor han propiciado una subida semanal del 5,33 por ciento, mientras que su entrada confirmada en el Popular le ha supuesto a esta entidad un impulso del 5,18 por ciento. Al empuje de la banca se ha de sumar el Santander que ha cerrado la semana con un alza del 4,43 por ciento.
Una mejoría que ha contrarrestado caída como la del 21,21 por ciento protagonizada por Inmobiliaria Colonial una vez que el fondo de Dubar haya decidido posponer su oferta hasta que no se aclare su delicada situación. También cabe destacar el durísimo castigo recibido por BME que se ha dejado un 12,85 por ciento en las cuatro últimas sesiones. Ferrovial, el tercero peor valor del selectivo en la semana, ha perdido un 6,31 por ciento.
Calendario financiero
La semana próxima, después del largo puente de Semana Santa, arrancará con el festivo del lunes en los mercados de valores europeos, pero no así en Wall Street por lo que el regreso a la actividad de las bolsas españolas el martes puede ser especialmente agitado.
En lo que se refiere a datos económicos para el lunes se espera en Estados Unidos el índice de ventas de casas de segunda mano en Estados Unidos y para el martes la cifra de inflación en Alemania y la confianza de los consumidores norteamericanos. En la sesión del miércoles, la atención se centrará en el índice de confianza empresarial que elabora el instituto económico alemán IFO, así como en los pedidos industriales de la zona euro y en las peticiones de bienes duraderos y el índice de ventas de casas nuevas que llegarán desde el otro lado del Atlántico.
El jueves el interés del mercado se focalizará en el índice de confianza consumidor el instituto económico germano GFK y en el dato de PIB final del cuarto trimestre en Estados Unidos que según las previsiones apuntará un crecimiento de seis décimas de punto. La semana se cerrará el viernes, día 28, con las ventas minoristas en Alemania, y con los datos norteamericanos de ingresos y gastos personales, deflactor IPC y confianza revisada de Michigan.