Las solicitudes semanales de subsidio por desempleo se sitúan por su parte en 425.000, en línea con lo previsto
La búsqueda de activos refugios se ha convertido en la principal estrategia de los inversores en un comienzo de año fatídico para los mercados de valores internacionales. Las materias primas se han disparado hacia niveles nunca vistos y las divisas tradicionalmente seguras como el franco suizo y el Yen han visto despuntar su cotización a marchas forzadas. Y es que el mercado tiene miedo a la estanflación, palabra con la que se denomina un bajo crecimiento y alta inflación. Un fenómeno que se empieza a dejar sentir en las principales economías del mundo y que complica las decisiones sobre política monetaria por parte de los grandes bancos centrales. En este escenario el Ibex 35 ha registrado su peor arranque anual de los últimos siete años al perder un 3,82 por ciento en la semana para salvar por escaso margen la referencia de los 14.600 puntos. El selectivo encadena así cuatro sesiones consecutivas de caídas. El índice norteamericano Dow Jones de valores industriales ha registrado, por su parte, el peor inicio del año desde 1983.
Un ajuste justificado por el preocupante estado de salud de la economía norteamericana, reflejado por sus últimos datos de actividad y empleo, y por la espectacular escalada de los precios del crudo que ponen en peligro la estabilidad de las grandes economías internacionales. El West Texas, crudo de referencia en América, ha alcanzado la mítica cota de los 100 dólares por primera vez en su historia, mientras que el Brent, referencia para Europa, ha marcado un nuevo máximo en 98,5 dólares a raíz de las crecientes tensiones geopolíticas en África y Oriente Medio, que pueden afectar a algunos de los grandes países exportadores del mundo. Sólo el temor a una contracción de la demanda provocado por la debilidad del mercado laboral norteamericano ha logrado frenar de momento su espectacular escalada.
Un escenario que ha llevado a los inversores a acentuar su atención sobre los grandes bancos centrales a la espera de medidas que puedan adoptar para evitar una posible crisis en cadena. Pese al duro tono empleado por algunos miembros del consejo del Banco Central Europeo sobre la inflación, que con una subida del 3,1% en 2007 ha superado de largo la meta del 2 por ciento fijada por la entidad, los expertos piensan que la autoridad monetaria no va a subir los tipos de interés en los próximos meses. Por su parte, las últimas actas de la Reserva Federal reflejan la predisposición de la autoridad monetaria norteamericana de cara a seguir recortando los tipos de interés con el fin de evitar un aterrizaje brusco de la economía.
Así las cosas, el dinero ha salido precipitadamente de la renta variable en busca de activos más sólidos y seguros. Una situación que ha llevado a la onza de oro a marcar un nuevo máximo absoluto al superar los 867 dólares.
Destacados de la semana
En el terreno empresarial ha destacado la escasez de noticias, aunque las que se han producido han supuesto intensos movimientos accionariales. Repsol, al calor del repunte del petróleo, ha sido el mejor valor del selectivo con un alza del 0,9 por ciento. Iberdrola, que ha recogido el mayor interés de las energías alternativas ante la mayor presión del crudo, ha subido un 0,84 por ciento. Sogecable ha ocupado el tercer escalón con un alza del 0,36 por ciento. En la parte baja de la tabla se ha situado Inmobiliaria Colonial que ha perdido un 16 por ciento en la semana tras ser suspendida de negociación el pasado miércoles ante las incertidumbres generadas por los últimos movimientos de sus principales accionistas. Tras estos recortes, la deuda de la inmobiliaria casi cuadruplica su valor en Bolsa. Abengoa, por su parte, no ha podido tener un peor estreno en el Ibex al perder un 1,414 por ciento. Iberia, lastrada por el encarecimiento de los combustibles, se ha dejado un 10,67 por ciento en la semana.
Calendario financiero
La reunión del Banco Central Europeo del próximo jueves centrará buena parte de la atención de los inversores a lo largo de la semana que viene, a pesar de que de momento no se esperan cambios en su actual política monetaria. La semana, por lo demás, no contará con grandes referencias que, en principio, puedan alterar en exceso el curso de las cotizaciones bursátiles.
En la sesión del lunes, Bruselas será la única fuente de estadísticas con la publicación de la tasa de paro, los precios de producción y los diversos indicadores de confianza en la zona euro. Este día será las bolsas españolas abrirán sus puertas a pesar de ser festivo en buena parte de las comunidades autónomas españolas, al trasladarse la festividad de Reyes.
Para el martes, se esperan las ventas al por menor en Alemania y zona euro, así como los créditos al consumo que llegarán desde Estados Unidos. El miércoles la atención se centrará en la Balanza comercial en Alemania y PIB de la zona euro. El jueves, además de la reunión del BCE, se conocerán los inventarios al por mayor al otro lado del Atlántico. La semana se cerrará el viernes con los precios de importación y exportación, así como la balanza comercial y el déficit presupuestario de Estados Unidos.
[Volver]