Es el cuarto mes consecutivo de descenso, con dependencia extrema de Wall Street y marcada volatilidad
Erráticas y sin rumbo definido se han movido las bolsas internacionales a lo largo de esta última semana a caballo entre el mes de julio y agosto. Los bandazos han sido tan intensos como constantes, ofreciendo unos altísimos niveles de volatilidad. A la preocupación a una posible crisis crediticia y al posible parón del mercado inmobiliario estadounidense se ha sumado a última hora unos decepcionantes datos de empleo y de actividad manufacturera en el país norteamericano que han sumido a la inversión internacional en un pozo incertidumbre, al que no han sido ajenas las bolsas españolas. El índice Ibex 35 ha oscilado con mucho nerviosismo entre los 14.500 y los 14.730 puntos, para cerrar la semana prácticamente en los mismos niveles con los que había comenzado. Una agitación que hace las delicias de los inversores más especulativos, pero aleja al dinero más prudente y conservador lo que hace difícil que el mercado pueda recuperar pronto la importante zona de soporte que encontraba en las inmediaciones de los 14.780 puntos y que perdió la semana anterior.
La volatilidad ha sido el denominador común en las bolsas españolas a lo largo de la última semana. Las subidas se han sucedido a los recortes sin solución de continuidad en un ambiente muy inestable que exporta Estados Unidos. El mercado de la energía tampoco ha contribuido a dar tranquilidad al mercado con intensas oscilaciones entre los 75 y los dólares por cada barril de Brent.
Por su parte, Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, ha insistido en que se mantendrá vigilante ante los riesgos de desequilibrio económico. Unas palabras que alertan al mercado de cara a una próxima subida de tipos de interés en los próximos meses. A esta perspectiva de endurecimiento monetario en Europa se ha sumado la debilidad del mercado laboral norteamericano, lo que ha llevado al euro a ganar músculo para pagarse a cerca de 1,38 dólares, muy cerca otra vez de sus máximos absolutos
En estas condiciones, el Ibex 35 ha cerrado el cómputo global de la semana con una caída del 0,36 por ciento para quedar en 14.534,30 puntos. Esta es la cuarta semana consecutiva de recortes, lo que supone la peor racha de la Bolsa desde octubre de 2005.
Destacados de la semana
El gestor de los mercados españoles, BME, ha sido el gran protagonista del selectivo tras cerrar la semana con un balance positivo del 2,88 por ciento. Telefónica, por su parte, ha sido el gran soporte del mercado, evitando males mayores, al ganar un 2,47 por ciento en el acumulado de las cinco últimas sesiones. La operadora ha recogido tanto una favorables recomendaciones como una notable mejoría del sector. Acerinox ha ocupado el tercer lugar con una subida del 2,09 por ciento, al calor la buena marcha del sector por el crecimiento de la demanda. En la parte baja de la tabla se ha situado Inmobiliaria Colonial con un espectacular descenso del 11,5 por ciento, seguida de Sacyr Vallehermoso que se ha dejado un 7,12 por ciento. Ambas compañías son un buen reflejo de la mayor preocupación del mercado hacia el sector ante la ralentización de la actividad inmobiliaria. Iberia, se ha anotado un recorte semanal del 4,09 por ciento, al verse lastrada este viernes por el desplome de Vueling, que perdió más de un 30 por ciento de su valor en Bolsa tras multiplicar sus pérdidas por cinco y anunciar un recorte de las previsiones para el presente ejercicio.
Calendario financiero
Una vez concluida la temporada de resultados empresariales, las miradas de los inversores vuelven a centrarse casi en exclusiva en los indicadores económicos, pero esta próxima semana se presenta con muy escasas citas importantes.
El día más intenso será seguramente el martes, cuando se dará a conocer las cifras de producción industrial en Alemania, así como el dato preliminar de productividad del segundo semestre y el crédito al consumo que llegarán desde Estados Unidos. Este día, además, la atención se centrará en la reunión que tiene prevista celebrar la Reserva Federal de Estados Unidos. Aunque nadie espera cambios en su actual política monetaria actual de tipos de interés al 5,25 por ciento, los operadores si esperan con especial interés el análisis que pueda realizar la autoridad monetaria norteamericana. Para el miércoles se espera la balanza comercial de Alemania, principal economía europea, y los inventarios mayoristas de Estados Unidos además de las habituales cifras semanales de reservas de crudo del país norteamericano. El viernes se cerrará el ciclo bursátil semanal con el dato de inflación en España y los precios de importación y exportación en Estados Unidos. Poca cosa para resolver las dudas y la volatilidad que envuelve en la actualidad a los mercados financieros internacionales.