Repsol se desfonda un 1,5 por ciento tras el importante esfuerzo alcista protagonizado ayer
El pulso de la renta variable se ha agitado hasta el extremo en esta última semana, pasando del pesimismo a la euforia y vuelta a la inestabilidad más absoluta sin solución de continuidad. Un nerviosismo surgido al reavivarse los temores a un contagio a Europa de la crisis hipotecaria en Estados Unidos. En Alemania se ha acentuado la preocupación por la quiebra de uno de los grandes bancos del sector de hipotecas basura, mientras que en París se ha dejado sentir el desplome de BNP Paribas por los problemas presentados por tres de sus fondos de este sector. Mayor aún ha sido el nerviosismo en Londres, donde el sistema financiero está especialmente vinculado al norteamericano. Una interrelación que ha puesto patas arriba a todas las bolsas internacionales. La intensidad de la crisis ha obligado tanto al Banco Central Europeo como a la Reserva Federal a inyectar importantes sumas de dinero al sistema financiero para garantizar la liquidez y calmar los ánimo.
La Fed, incluso, se ha planteado la posibilidad de acometer un inmediato recorte del precio del dinero, siguiendo los pasos del Banco de Japón que se ha planteado la posibilidad de suspender la subida de tipos de interés prevista para este mes. Unas medidas que lejos de devolver la tranquilidad a los mercados tal y como estaba previsto no han hecho más que acentuar la tensión, pues los inversores han interpretado que la crisis es mucho más profunda de lo que en un principio se temía. Un temor que ha calado hondo, provocando una atropellada salida de los mercados de renta variable.
Los indicadores económicos llegados además desde Estados Unidos sólo han servido para echar más leña al fuego. En esta olla a presión, el cambio del euro se ha desinflado para buscar acomodo por debajo de 1,37 dólares, mientras que el barril de petróleo tipo Brent se ha pagado a menos de 70 dólares. En el mercado de la energía se ha barajado la posibilidad de que la crisis financiera provoque una fuerte contracción de la demanda, lo que ha provocado una rápida caída de los precios.
Un ambiente de tensión general que ha llevado al índice Ibex 35 a perder un 0,55 por ciento en el global de las cinco últimas sesiones. Esta es la quinta semana consecutiva del selectivo, su peor racha semanal desde mayo de 2005
Destacados de la semana
Cintra, animado por las recomendaciones y las buenas perspectivas de negocio en Canadá, ha despuntado con una subida del 7,78 por ciento en la semana. Gamesa, también muy bien recomendada, le ha seguido los pasos de cerca y se ha anotado una mejora del 6,61 por ciento. Sogecable ha ocupado el tercer puesto de la lista de ganancias al subir un 6,51 por ciento. El grupo se ha visto impulsado, pese a los desmentidos, por las especulaciones sobre una posible oferta del grupo francés Vivendi. En el extremo negativo se ha situado Iberia al perder un 11,28 por ciento. FCC, en un ambiente de preocupación por el sector constructor, ha cedido un 4,97 por ciento en el balance semanal. BME, pese a la agitación por los movimientos corporativos en el sector y las buenas recomendaciones, ha perdido un 4,93 por ciento.
Calendario financiero
Después de la escasez de noticias sufrida durante los últimos días, los inversores volverán esta semana a poner a prueba sus nervios ante la avalancha de estadísticas que se avecina. Entre ellas destaca los datos de inflación y crecimiento que se publicarán entre el martes y el jueves en Alemania y la zona euro.
Desde Estados Unidos también llegarán muchos y significativos datos que pondrán a prueba el pulso del mercado. El lunes se darán a conocer las ventas al por menor y los inventarios de negocios, mientras que para el martes se esperan las cifras de precios industriales y la balanza comercial.
En miércoles, día la Asunción de la Virgen, las bolsas españolas abrirán sus puertas con normalidad, siguiendo el actual calendario bursátil europeo. Este día, los inversores que se den cita en los patios de operaciones deberán estar atentos a los datos de inflación y producción industrial que llegarán desde Estados Unidos.
El jueves los índices de casas iniciadas y permisos de construcción permitirán a los operadores comprobar el actual estado de salud del sector inmobiliario norteamericano después de la crisis abierta en el sector de las hipotecas de alto riesgo, Este mismo día se publicará también el índice de la Reserva Federal de Filadelfia y el viernes, la Universidad de Michigan publicará su índice de confianza consumidora. Una batería de indicadores que no darán tiempo a relajarse al mercado.