La falta de acuerdo entre los países de la zona euro a un plan de rescate dan lugar a medidas unilaterales e ineficaces
La preocupación se ha vuelto a reflejar en las caras de los inversores en esta primera semana de septiembre al recrudecerse los temores sobre los perniciosos efectos de la crisis financiera en las tasas de crecimiento de medio mundo. La decisión del Banco Central Europeo de postergar la subida de tipos prevista para este mes, no ha tenido la más mínima repercusión favorable en el mercado. La autoridad monetaria insiste en que hay que vigilar la inflación, pero los precios se están viendo inflados de forma artificial por una caída de la oferta de cereales que ha disparado el precio de los bienes básicos como el pan o la leche. Un crecimiento de los precios que la entidad difícilmente logrará contener a base de endurecer su política monetaria. A este negativo escenario se han unido los flojos datos de empleo en Estados Unidos, que han terminado por dar la puntilla. A los inversores no les ha quedado otra que salir precipitadamente de la renta variable en busca de activos más seguros, lo que se ha traducido en la subida de los precios de la deuda y de la onza de oro.
Los últimos indicadores económicos llegados desde Alemania ponen además de manifiesto un más que preocupante parón de la principal economía europea. En casa, Solbes, vicepresidente y ministro de Economía, ha intentado hacer un llamamiento a la calma, pero reconociendo que la situación es complicada. Mientras tanto, las intervenciones de Bernanke y Bush reflejan que la crisis es mucho más profunda y amenazante de lo que cabía esperar en agosto. La OCDE, por su parte, ha recortado las previsiones de crecimiento para Estados Unidos y la zona euro. Así las cosas, en los mercados ya se empieza a hablar en voz alta de recesión.
En el mercado de divisas el cambio del euro se ha disparado hacia el nivel de 1,38 dólares y ya apunta de nuevo a los máximos absolutos. En el mercado de la energía, entre tanto, las flojas cifras de reservas de crudo en Estados Unidos y la insistencia de la OPEP en señalar que el mercado está bien abastecido ha llevado al precio del barril de crudo a situarse también a un paso de su récord. La organización se reúne el próximo 11 de septiembre, aniversario de los salvajes atentados contra las torres gemelas. El barril de Brent ha rozado los 77 dólares en las últimas horas.
En este complicado panorama las bolsas españolas han ido perdiendo todas las líneas de soporte que tanto les había constado recuperar en las dos últimas semanas para colocarse de nuevo por debajo de la psicológica referencia de los 14.000 puntos. El índice Ibex 35 ha perdido un 4,19 por ciento en la semana para quedar en 13.873,40 puntos. La segunda mayor caída semanal desde el 8 de junio, en la que buena parte de culpa la han tenido las constructoras y los bancos, los sectores más afectados por la crisis.
Destacados de la semana
Sacyr Vallejermoso, que no logra levantar cabeza, se ha dejado un 10,62 por ciento en las cinco últimas sesiones, con lo que ya pierde un 42 por ciento de su valor en Bolsa desde comienzos del ejercicio. ACS se ha situado en el segundo escalón de las pérdidas con un recorte del 10,17 por ciento y por detrás se ha colocado Gas Natural al perder un 9,37 por ciento. La empresa de gas se ha desplomado tras perder un importante contrato en Argelia. Sólo tres valores del selectivo han logrado salvar la semana en positivo. Enagás que, muy recomendada, ha ganado un 2,81 por ciento, Antena 3, que ha subido un 0,8 por ciento y Red Eléctrica, que ha registrado una discreta mejora del 0,3 por ciento en la semana.
Calendario financiero
La agenda financiera internacional se presenta la próxima semana sin demasiadas citas de importancia. La mayoría de los indicadores económicos llegarán desde Estados Unidos, empezando por el lunes que se dará a conocer el crédito al consumo. El martes será la balanza comercial lo más destacado y el miércoles se presenta algo más intenso con las cifras de producción industrial de la zona euro y el déficit presupuestario norteamericano. Más interesante se presenta el viernes con el IPC de Alemania y la zona euro, así como con los precios de importación y exportación, ventas al por menor, producción industrial, sentimiento preliminar de la Universidad de Michigan que llegarán desde Estados Unidos.