La falta de acuerdo entre los países de la zona euro a un plan de rescate dan lugar a medidas unilaterales e ineficaces
La capacidad de los bancos para captar ingentes cantidades de dinero en los mercados ha dejado la agradable sensación de que el sistema financiero cuenta con recursos de sobra para hacer frente a la actual crisis. Nadie sabe si la pastilla financiera es tan sólo un placebo momentáneo, pero si es verdad que los dolores reumáticos que venía sufriendo la renta variable en los últimos meses parecen haber remitido. Las cotizaciones se han visto además catapultadas por la mejoría que han ido ofreciendo los datos de actividad y construcción en Estados Unidos que podrían estar recogiendo ya los efectos de las medidas adoptadas por la Reserva Federal en los últimos meses para contener la crisis. Tal vez por eso el reconocimiento por parte del presidente de la entidad, Ben Bernanke, de que la economía norteamericana podría contraerse en la primera mitad del año, aunque la clave estará en el sector de la vivienda, y de la espectacular destrucción de empleo en marzo apenas hayan tenido repercusión en los mercados.
Los expertos analizan ahora si las economías europeas no se han visto contagiadas por los males estadounidenses. En principio todo apunta a que “Europa sufrirá el impacto de la recesión en Estados Unidos”, pese a las buenas cifras que viene arrojando Alemania, por lo que sería necesario que el Banco Central Europeo adoptara las medidas adecuadas para restablecer la normalidad de los mercados financieros. Jean Claude Trichet, sin embargo, no sólo insiste en que no va a bajar tipos sino que además amenaza con subirlos para contener las presiones inflacionistas. Una medida que se antoja inútil cuando el crudo, por encima de los 100 dólares, es el principal impulsor de la subida de precios.
En este contexto, las bolsas españolas han cerrado la semana en los 13.846,40 puntos tras ganar un 3 por ciento el cómputo global de las cinco últimas sesiones. Esta es la primera vez en el año que se encadenan dos semanas consecutivas al alza y la reconquista de la referencia de los 14.000 puntos ya no parece tan lejana.
Valores destacados de la semana
El grupo constructor FCC ha sido el más alcista de la semana entre los valores del selectivo al acumular una subida del 8,31 por ciento. Inmediatamente por detrás se ha colocado Repsol con una ganancia del 6,87 por ciento. La petrolera se ha visto beneficiada por el éxito judicial de Sacyr en Francia en su conflicto judicial con Eiffage, que de no haberse solucionado podría haber afectado al 20 por ciento del capital que controla la constructora en Repsol. Telecinco se ha colocado entre las mejores, ha ganado un 6,72 por ciento, tras confirmar que se mantiene líder de audiencias. El valor más castigado del selectivo ha sido Iberdrola Renovables con un recorte del 6,74 por ciento. La tecnológica Indra, por su parte, ha recibido un castigo del 3,57 por ciento y Enagás se ha dejado un 3,54 por ciento en la semana.
Calendario financiero
La agenda de los mercados internacionales no vendrá excesivamente cargada de cifras macroeconómicas la próxima semana, aunque es verdad que los inversores deberán estar especialmente atentos a dos citas importantes. La primera será las actas de la última reunión de la Reserva Federal que se publicarán el martes y la segunda la reunión del Banco Central Europeo del próximo jueves, aunque en ambos casos no se espera ningún tipo de sorpresa que puedan provocar grandes movimientos en los mercados.
Entre tanto, el lunes se dará a conocer producción industrial en Alemania, así como los créditos al consumo en Estados Unidos. Para el martes, los operadores deberán estar pendientes, además de las actas de la Fed, en la cifra de viviendas pendientes de venta, un indicador cada vez más seguido para comprobar la evolución del sector.
El miércoles, las miradas se centrarán en la balanza comercial de Alemania, que podría empezar a acusar de forma notoria la fortaleza del euro, el PIB de la zona euro, y los inventarios al por mayor que llegarán desde Estados Unidos. Un día después, el jueves, una vez que el BCE, probablemente, confirme su actual política monetaria, los inversores deberán vigilar las cifras que arrojen las balanzas comercial y presupuestaria estadounidenses a lo largo de la tarde. La última sesión de la semana, el viernes, en España se publicará la cifra de inflación y desde Estados Unidos llegarán los precios de importación y exportación y el dato preliminar de confianza de Michigan del mes de abril.