Repsol se desfonda un 1,5 por ciento tras el importante esfuerzo alcista protagonizado ayer
Tengo varias ideas en la cabeza. * Se mantienen los frentes de batalla, cuando los riesgos se acentúan * Es cierto, ¿cómo mandar mensajes uniformes a los mercados cuando la situación de partida es tan complicada? * Partiendo por la aceptación, como hemos visto en el G7, de que muchos de estos riesgos no se conocen bien...difícilmente podemos encontrar una solución eficiente cuando los desconocemos * Comenzando ahora por los precios del crudo y commodities, por cierto en estos momentos al alza ante el “optimismo” económico escuchado durante el fin de semana * Y también las tensiones en los mercados de dinero que se mantienen, aunque la atención durante la semana se centrará en los resultados de los broker * Y con el EUR recuperando niveles pese al no irlandés del Tratado de Lisboa ¿No tienen la sensación de que las autoridades saltan de fuego a fuego sin apagar los anteriores? Pues, más o menos, es la conclusión que ha obtenido el mercado tras conocer las conclusiones del G7. Bien, ahora son los riesgos derivados de la subida de los precios del crudo y commodities. Eso sí: sin entenderlos.
Y “sin entenderlos” admiten que la economía mundial muestra una elevada resistencia. Debe ser cierto, considerando la acumulación de riesgos. El más relevante ahora es la espiral alcista de los precios externos. Alimentada, en parte, en el propio optimismo de las autoridades sobre el final de la Crisis. ¿De qué Crisis? Lo admito: hemos dado una vuelta atrás para referirnos ahora de nuevo a las turbulencias. Las turbulencias de los mercados y la debilidad de las entidades financieras. Las dudas sobre el papel de los emergentes. Ciertamente es interesante como los países desarrollados han crecido a una tasa anualizada mayor que algunos emergentes durante el Q1. Pero, como decía antes, se parte de que las tensiones en los mercados no han finalizado, que la banca tendrá que seguir realizando esfuerzos para limpiar su balance, que esto tendrá un impacto negativo en el crecimiento y hasta se parte de que la debilidad de la vivienda seguirá su curso en USA (y en otros países).
De todo esto se parte. Pero ahora las prioridades giran desde la política de liquidez a la política monetaria, cuando los bancos centrales deben esforzarse en delimitar los riesgos para la inflación. Pero incluso e este tema el discurso no es uniforme. Por un lado, se parte de que por el momento no hay indicios de una indexación de la inflación de las materias primas sobre las expectativas de inflación. Pero, por otro, se admite que para que esto siga siendo así es preciso eliminar parte de la política monetaria acomodaticia actual. El último en afirmarlo ha sido Tumpel-Gugerel, asegurando también que el ECB está hablando de un ajuste puntual y no de iniciar la escalada de los tipos de interés oficiales. Esto es lo que descuenta en estos momentos la curva de tipos del Euro.
Y por si tuviéramos pocos problemas ahora nos enfrentamos también a la necesidad de digerir el rechazo irlandés al Tratado de Lisboa. Hoy podremos conocer las primeras consecuencias prácticas, aunque el tema es demasiado importante para abordarlo en un solo Consejo Europeo. De esta forma, se puede decidir que el Proceso de ratificación siga su curso para habilitar en un futuro que países pueden estar dispuestos a avanzar más en una coordinación política y los que se quedan en los niveles actuales. Mientras, lo cierto es que la parálisis institucional puede hacer daño a la necesaria coordinación de medidas para enfrentarse a la compleja situación actual.
José Luis Martínez Campuzano es Estratega de Citi en España
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