Los mercados mantienen la tendencia alcista ante la expectativa del nuevo mandato de Obama en EEUU
Bien, hagamos un repaso de los indicadores de riesgo. Desde que surgiera la Crisis en agosto del año pasado los hemos concretado en tres datos: * Crossover * Volatilidad VIX * Spread depo-treasury Los dos primeros han mejorado de forma apreciable en los últimos días. El tercero ha empeorado de forma notable. En estos momentos el crossover en EUR 5 años ha descendido hasta niveles de 440 p.b., lo que supone el nivel más bajo desde finales de enero. Interesante recordar las fuertes caídas del mercado en aquel periodo, cuando los spread de crédito alcanzaron niveles máximos precisamente a principios de este mes. Decía hace poco el CEO de un importante banco de inversión norteamericano que el mes de abril se había presentado mucho mejor que los anteriores, pero matizando que esto no anticipaba el inicio de la recuperación. Claro que esta “mejora” en los precios del riesgo de las compañías ha facilitado que algunas compañías, especialmente grandes bancos, hayan salido al mercado en búsqueda de financiación. Pero con plazos cortos, es más que probable que más cortos de lo deseado.
Por lo que respecta a la volatilidad, su correlación negativa con las bolsas ha sido evidente. En estos momentos, con la mayoría de las bolsas cerca de los niveles altos desde principios de año, la volatilidad ha bajado con fuerza hasta niveles de diciembre. La volatilidad de este índice de volatilidad ha sido evidente en los últimos meses. Podríamos afirmar que el rango de variación, entre el 32 % y 18 % desde noviembre, ha ido más allá de la propia evolución de la bolsa. En estos momentos se aproxima con el 20 % a la parte baja, sinónimo de una creciente confianza de los inversores en el mercado. Lo más llamativo ha sido que, incluso en los momentos de mayor tensión en las bolsas, la volatilidad nunca ha alcanzado los niveles altos del 2002 en niveles del 55/60 %.
La elevada tensión en el interbancario, en EUR marcando máximos recientes (4.85 %) cuando en el caso del USD se aproxima al diferencial máximo de mediados del año pasado al compararlo con la rentabilidad del papel público (2.9/0.75 %), ha sido obviada por el mercado. Hemos escuchado argumentos de tipo técnico o directamente otros que cuestionan directamente a este indicador como sinónimo de riesgo. La decisión esta mañana del BOE ha sido obviada por el mercado, cuando es evidente que esta tensión en el interbancario tiene mucho que ver con las ventas observadas en los últimos días en los plazos intermedios de la curva de deuda pública.
El treasury 2 años ha pasado en apenas un mes desde el 1.5 % hasta el 2.2 % actual. ¿Un indicio positivo? claro, de recuperación de la confianza. También la confirmación de que el mercado descarta ya que la Fed recorte más los tipos de interés oficiales. Pero es claro como también tiene un componente negativo, en términos de un meno balón de oxígeno a las familias sobre las hipotecas a tipo de interés fijo. Por último, la correlación positiva con los precios del crudo y otras materias primas contrasta con la escasa correlación con la evolución del USD.
Sí, los indicadores “clásicos” de riesgo ofrecen indicios contradictorios. Con todo, suficientes los positivos para alimentar la espiral alcista de las bolsas. Un verdadero problema, en mi opinión, con respecto a la solución del problema crediticio de los bancos y hasta un menor colchón para la actividad económica. Sin duda, veremos tipos de interés más bajos en la deuda. Y seguimos prefiriendo los plazos cortos de la curva de tipos.
José Luis Martínez Campuzano es Estratega de Citi en España