Cerca de 120.000 millones de euros de capitalización se han evaporado en los últimos cinco días
Para el recuerdo. 7 de noviembre de 2007. La Carta de ese día comentaba que “las crónicas de los últimos días están plagadas de desencuentros entre los actores y participantes en los mercados, y de algunos de sus protagonistas más valiosos, los bancos. Uno se pregunta ¿podrán los principales índices bursátiles del mundo cruzar fronteras, surcar nuevos mares, ir más allá de lo que han ido? Leemos, hasta el hartazgo, que “la banca lidera las pérdidas en la sesión...Santander, luego le sigue BBVA… La banca mediana tampoco se salva de la caída; a la cabeza Banco Popular...seguido de Bankinter, mientras que Sabadell y Banesto se dejan...” Siguen las crónicas en este desamor: “… en Europa, el sector financiero también lidera las pérdidas del Eurostoxx, con Deustche Bank y BNP...” Miedo, responden los analistas consultados, a la crisis de las hipotecas basura en EE UU. Hay más, añaden, como el efecto negativo generado tras la dimisión del presidente de Citigroup y la salida del CEO de Merrill Lynch. Y uno se pregunta ¿hay vida en la Bolsa después del fusilamiento al amanecer de los bancos?"…
...Sale al quite el Banco de España, que ha constatado la posición de solidez con la que se han enfrentado las entidades españolas las turbulencias financieras de los mercados de crédito. El organismo supervisor fundamenta su valoración en la fortaleza de sus cuentas de resultados, su rentabilidad y elevada eficiencia, niveles de solvencia ampliamente por encima de los mínimos regulatorios, y por la normativa prudencial, que ha hecho especial hincapié en la necesidad de que las entidades gestionen adecuadamente su riesgo de crédito. El Banco de España destaca que bancos y cajas parten de un buen punto de partida para afrontar las turbulencias.
Además, resalta la importancia, ante un periodo de turbulencias como el actual, de un modelo de provisiones genéricas como el español, que contribuya a la generación de los fondos necesarios durante las fases expansivas, cuando los riesgos se originan, para hacer frente a los momentos de dificultades. En todo caso, el Banco de España no despeja las dudas sobre la crisis y reitera que todavía es pronto para valorar el verdadero alcance de este episodio, y que se mantiene la incertidumbre sobre su potencial impacto en el escenario macroeconómico global.
Seguimos. El Banco de España destaca las implicaciones negativas que puede tener el modelo de banca denominado como originar para distribuir, que las entidades de depósito españolas no han llegado a desarrollar. En dicho modelo --explica--, el crédito no se gestiona por parte de la entidad hasta su vencimiento sino que se transfiere rápidamente a un tercero para deshacerse del riesgo y obtener nueva financiación. En España ha prevalecido la tradición de banca minorista, que permite una relación muy estrecha con la clientela, además de que la titulización de activos llevada a cabo en España no ha empleado estructuras complejas, evitando los efectos adversos de una separación entre la concesión y la gestión del riesgo. Además, los activos titulizados gozan de una elevada calidad, ya que por ejemplo las cédulas, al estar respaldadas por toda la cartera hipotecaria de las entidades, son también de una alta calidad.
Un poco más. El Banco de España recalcó que no existe un segmento hipotecario subprime, y que las entidades españolas no están expuestas de forma directa o indirecta (no disponen de vehículos especiales o conduits) al mercado subprime estadounidense. Asimismo, señala que la capacidad de resistencia de las entidades queda de manifiesto también a través de los ejercicios de estrés realizados, tanto sobre la cuenta de pérdidas y ganancias, como sobre la distribución de pérdidas por riesgo de crédito.
Por contra, el Banco de España sí reconoce que las actividades de capital riesgo y, en particular, en los ‘leveraged buy outs’ (LBO), el sentimiento del mercado ha cambiado drásticamente respecto al anterior informe financiero.
Uno, en fin, recuerda el aforismo de que excusatio non petita… Y volvemos al principio ¿Pueden las Bolsas vivir sin los bancos? ...
Meses después, las cosas han empeorado. Pero la Bolsa sigue, mal, pero sigue.