Indicadores que amenzan con complicar aún más la evolución de los mercados después del desplome ayer de los créditos al consumo
La volatilidad viene sacudiendo con especial virulencia al sector constructor en plena vorágine por la crisis inmobiliaria. La caída de las ventas está produciendo una espiral de quiebras que puede acabar salpicando a los grupos constructores. Aún así los expertos dicen que todavía existen oportunidades de compra y OHL se encuentra entre ellas.
El Gobierno se muestra reacio a tomar medidas agresivas para evitar el ajuste del sector, pero sí ha elevado los presupuestos en obras públicas que servirá para equilibrar la ralentización de la vivienda. Así las cosas, los expertos señalan que aún se pueden encontrar buenas oportunidades de compra en el sector.
En concreto, apuntan a OHL como una de las compañías del sector mejor colocadas. El grupo, que no se ha desviado ni un ápice de su negocio tradicional, ha sabido crearse unos buenos cimientos al diversificarse en países con alto potencial de crecimiento mediante asociaciones con compañías locales que le están permitiendo acceder a grandes contratos sin asumir excesivos riesgos.
Una buena demostración de esta estrategia ha sido la puesta en marcha por parte del grupo de una nueva división de negocio denominada OHL Industrial para operar en el mercado de la ingeniería y construcción de instalaciones industriales, especialmente en contratos de proyectos llave en mano. OHL Industrial está integrada por cuatro empresas que el grupo adquirió recientemente: Ecolaire España, ChemtrolProyectos y Sistemas (Chepro), Proyectos y Sistemas (Prosisa) y Atmos Española, explica la compañía. La división industrial tendrá como director general a Antonio Berjillos, tras ocupar el puesto de director de Ecolaire España durante 20 años. Las obras llave en mano se caracterizan porque los ingenieros y constructores que participan en ellas son la misma entidad, y el promotor recibe la infraestructura ya en funcionamiento sin tener que ocuparse de ningún trámite burocrático ni otras formalidades.
Unos sólidos cimientos que permiten ser optimistas respecto a la evolución de la cotización del grupo en los próximos meses, a pesar de las difíciles condiciones del mercado y del sector en particular.