Una subida de más del 5% que da una nueva vuelta de tuerca a los mercados de por sí lastrados por los malos datos en EEUU
Por un lado, hemos confirmado como la inflación española ha alcanzado una tasa anual del 4.6 % en mayo. Es el nivel más alto de los últimos años, un fuerte repunte desde el 4.2. % en diciembre (por cierto, una tasa ya históricamente alta)
Pero lo peor ha venido cuando también hemos confirmado que parte de la mejora de la inflación subyacente en abril se ha revertido en mayo. La inflación subyacente se sitúa en niveles del 3.3 % frente al 3.1 % anterior, aunque aún ligeramente por debajo del 3.4 % en marzo.
Vayamos por partes. Por un lado, es importante reconocer la importancia del repunte de los precios de la energía en el repunte de la inflación en mayo: explica más de 2 décimas en el repunte de la inflación en tasa anual durante el mes de mayo. La inflación de la energía repunta con fuerza hasta alcanzar un nivel anual del 16.5 % en mayo. Por lo que respecta a los precios de los alimentos sin elaborar, su crecimiento anual se mantiene el mes pasado en niveles del 4.1 % frente al 4.0 % previo.
Más interesante es la evolución de los componentes de la inflación subyacente:
* La inflación de alimentos elaborados repunta de nuevo en mayo hasta niveles de 7.5 % desde el 7.4 % anterior, pero en niveles similares a los de diciembre pasado
* La inflación de otros bienes manufactureros no energía se mantiene estable en niveles anuales del 0.2 %. ¿Hasta cuándo van a poder soportar las empresas el deterioro de sus márgenes? mejor, ¿hasta cuándo el crecimiento de la productividad puede absorberlo? las perspectivas para este sector no son buenas
* Al final, una mejora transitoria en la evolución de la inflación de servicios en abril. Así, en mayo su tasa anual vuelve a recuperar ritmos de crecimiento del 3.8 % desde el 3.5 % anterior. Por debajo del 4.0 % en marzo, pero en los niveles de diciembre pasado con todos sus componentes al alza
¿Y para final de año? el fuerte repunte de los precios del crudo tras el verano pasado nos ofrece margen de maniobra para bajar la tasa anual de inflación. Partiendo de una hipotética estabilidad de los precios en la actualidad, veríamos niveles de 3.7 % para la inflación general en diciembre. Pero, ¿podemos hacer esta hipótesis? la acumulación de factores negativos para la inflación, como la actual huelga de transporte y “positivos” como la magnitud del deterioro de la demanda interactúan de forma que hacer muy complicada fijar una previsión de la inflación con cierta probabilidad. Por el momento podríamos hablar de un rango posible entre 3.6-3.8 %.
José Luis Martínez Campuzano es Estratega de Citi en España
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