Una subida de más del 5% que da una nueva vuelta de tuerca a los mercados de por sí lastrados por los malos datos en EEUU
Testosterona vs. adrenalina. Lo leí en un artículo de este fin de semana de un periodista amigo mío. Se trataba de las conclusiones de un estudio sobre los excesos (al alza) en los mercados, producidos por la primera hormona. La segunda, consecuencia de la prudencia, llevaría a la corrección de los mercados (a la baja). ¿Se puede aplicar a la situación actual? En definitiva, ¿estamos ante un nuevo exceso al alza de las bolsas? Bajo la premisa de que lo peor ha pasado, se infravaloran datos económicos negativos, se consideran positivos resultados negativos simplemente porque no son terribles y se da por hecho que la crisis de crédito está finalizada simplemente porque el daño de la crisis subprime probablemente ha llevado a un absurdo la valoración de este tipo de activos. Al final, los inversores en bolsa viven de expectativas. Y se considera que con las caídas observadas hasta el momento se recogen incluso peores perspectivas a las actuales. El riesgo de un círculo vicioso de estas características es que la realidad sea finalmente mucho peor de lo esperado. Y es que no se puede bajar la guardia ante la Crisis. La parte positiva de esto es que los bancos centrales, hoy el BOE, parecen tenerlo claro.
Las autoridades británicas han anunciado que ofrecerán hasta 50 bn.GBP a los bancos comerciales para intercambiar crédito hipotecario por títulos del Tesoro a un año, aunque con posibilidades de ampliación hasta 3 años. La decisión es similar a la nueva intervención de las autoridades norteamericanas, pero por un plazo mayor. Con todo, resulta interesante como se produce apenas una semana más tarde de las conclusiones del G7. ¿Dónde queda aquí la colaboración internacional? Es más: el comunicado que acompaña la decisión también comenta que no se espera que los mercados de crédito puedan funcionar bien a corto plazo.
Estoy totalmente de acuerdo, sin que ello signifique despreciar la mejora que hemos visto de forma reciente. Pero, en mi opinión, más aparente que real. Me refiero al descenso de la prima de riesgo en el mercado. También a la propia volatilidad a la baja, incluso en el caso de las bolsas. Entre el 7/50 % rango de los últimos diez años, el mercado ha optado por llevar el VIX hasta niveles del 20 %. Los más bajos desde finales del año. No lejos de los niveles que vimos tras el verano, previos a la subida (caída de las bolsas) en octubre.
Pero, cuando he dicho que los bancos centrales no bajan la guardia también debo concretarlo con la afirmación de que dentro de los riesgos a vigilar aumenta el peso ahora de la inflación. Los precios del crudo siguen al alza “presionados” por la subida de las bolsas. Hasta niveles de 117.2 $ barril en estos momentos, también afectados por el temor a una interrupción en el suministro desde Nigeria. Ya saben: riesgos geopolíticos. Al mismo tiempo, el Euro recupera terreno hasta niveles de 1.586 USD pero por el momento por debajo de los niveles máximos de 1.596 USD de la semana pasada. Sin duda, un caldo de cultivo propicio para que el ECB se vuelva más estricto para los tipos de interés oficiales.
También para que la Fed matice el margen de maniobra existente para nuevos recortes de los tipos de interés. El mercado ya lo ha asimilado para el FOMC de la semana próxima: la probabilidad de un nuevo recorte de tipos es apenas del 20 %. Los comentarios de Plosser (los recortes de tipos no son la única solución para todas las enfermedades de los mercados) ha calado con fuerza en el ánimo de los inversores.
José Luis Martínez Campuzano es Estratega de Citi en España
[Volver]