Repsol se desfonda un 1,5 por ciento tras el importante esfuerzo alcista protagonizado ayer
Hay estrategias que denotan cambios sustanciales en las tendencias últimas de los mercados y, lo que es peor, que avisan de lo que se avecina, de lo que está por llegar. Los mejores estrategas no se apean de la tesis de que la inversión en Bolsa en la coyuntura actual debe estar fundamentada en la compra de valores que generan cash flow importante y que, además, dan a sus accionistas suculentos dividendos. Por contra, aborrecen los valores denominados de crecimiento, es decir, aquellos que brindan a sus seguidores la posibilidad de obtener importantes ganancias en Bolsa por la revaloración de los títulos, sin más. En épocas de exuberancia triunfa la tesis última, de inflar valores. En situaciones de prudencia trufadas con escenas de miedo, el culto al dividendo se generaliza. Los valores líderes suelen sacar buen provecho de esta diatriba.
Hasta el mes de febrero las empresas cotizadas han repartido un total de 4.688,70 millones de euros en dividendos, un 7,54% más que un año antes,. Este año las empresas cotizadas del Ibex 35 repartirán unos 21.000 millones de euros, cifra que representa un 20% de crecimiento con respecto a 2006. La tendencia es imparable, porque la remuneración vía dividendos crecerá un 16% el 2008. El porcentaje podría ser aún mayor en caso de que se produzcan ampliaciones de capital gratis yo con primas muy favorables sobre cotización, algo que ha ocurrido este año y que ha contribuido a elevar el dividendo al 20%. Excluida esta partida, el aumento en 2007 hubiera rondado el 8%.
La duda está en si el contexto de enfriamiento económico del que tanto se habla va a tener una influencia determinante en este fenómeno. Los expertos, como siempre, se ponen la venda antes de recibir la pedrada y, en su mayoría, no prevén cambios en la política de dividendos. Lo que sí puede producirse es un cambio en el pay out, porcentaje de beneficios que se utiliza para abonar dividendos, que ahora está entre el 50% y 60%. Añaden los especialistas, que en unas Bolsas volátiles, las políticas de dividendos deben ser mucho más estables; no se pueden cambiar de hoy para mañana, porque acarrearían más incertidumbres.
Vamos más allá. Números cantan. Ya hay empresas cotizadas que han confirmado a los accionistas que seguirán dando buenos dividendos. Telefónica, Santander, Gas Natural, BBVA, Repsol e Iberdrola son algunas de las que ya han anunciado que mejorarán el dividendo y que cumplirán con sus expectativas de beneficios, que es la mejor garantía para hacer realidad el premio del dividendo.
Pero cuidado con los espejismos. En este momento el bono español y las Letras del Tesoro son más atractivas que la Bolsa, en términos de rentabilidad. El activo a 10 años cotiza con unos tipos de interés en el 4%, lo mismo que las Letras del Tesoro a 1 año. La rentabilidad media por dividendo de las compañías del Ibex 35 llega al 2,8%. Este ratio se ha reducido notablemente tras la fuerte escalada experimentada durante años por la renta variable española, aunque hay valores que lo superan. Ese es el objetivo, buscar y seleccionar a esos títulos favoritos. BBVA, Popular, Telefónica, Santander, Iberdrola y Repsol están bien colocados, aunque Telecinco y Antena 3, dentro del Ibex, rentan más.