Las dudas sobre la economía global y las peores expectativas sobre resultados empresariales ahuyentan a los inversores
Bien, pero esto era lo esperado por el mercado. Más interés había en la posibilidad de que la autoridad monetaria japonesa rebajara sus pronósticos de crecimiento para los dos próximos año. Y la forma de argumentarlo.
Realmente es lo que ha hecho. El BOJ espera ahora un crecimiento del 1.2 % en el año fiscal 2008/09 (1.5 % en abril) y hasta un 1.5 % en 2009/10 (1.7 %). También revisa, en este caso al alza, las perspectivas de inflación: core inflación quedaría en un 1.8 % este año fiscal cuando en 2009/10 la previsión ahora es del 1.1 %. En el primer caso 0.7 puntos al alza desde la previsión de abril, cuando en el segundo sería sólo de 0.1 punto.
El BOJ considera que son varias las razones detrás de la desaceleración de la economía: los altos precios del crudo, las perspectivas de las empresas que se traducen en unos niveles de inversión más moderados y la propia moderación del consumo privado. Es evidente como los tres factores están relacionados. También con la inestabilidad de los mercados financieros, cuando en opinión del BOJ su situación actual dista mucho de ser estable. ¿Y para el futuro? espera que el crecimiento se desacelere, dando paso más adelante a una moderación en su evolución. El crecimiento quedaría de esta forma por debajo del potencial, teórico, en ambos años fiscales. Por lo que respecta a la política monetaria, considera que debe ser flexible. En nuestra opinión, parece complicado que puedan subir los tipos de interés oficiales desde el 0.5 % en los próximos doce meses.
Crecimiento más moderado, en línea con la propia moderación del crecimiento mundial. Esta también ha sido la conclusión del Informe Mensual del MOF, conocido hoy. Pero con una nota de alerta sobre la creciente inquietud desde los agentes económicos, ante un escenario cada vez más complejo. Hoy el Nikkei ha vuelto a caer, con un recorte del 1.9 %. Realmente sigue la tónica de las bolsas USA ayer y de las asiáticas esta mañana (-3.1 % la bolsa de Shanghai). Las bolsas asiáticas, emergentes, han perdido en promedio más del 10 % desde abril. Pero lo peor se lo han llevado los mercados grandes de la zona, con la bolsa de China recortando un 14.2 % y la de la India un 14.6 %. Se cumple de esta forma la correlación observada con las bolsas desarrolladas, aunque la caída es mayor. Desconfianza de los inversores, desaceleración del crecimiento mundial, temor a la inflación: son muchos los candidatos detrás de las caídas de las bolsas asiáticas. Pese a la resistencia mostrada por las economías, aunque los economistas comienzan a matizar las previsiones a futuro descartando que el decoupling se pueda mantener en el tiempo.
José Luis Martínez Campuzano es Estratega de Citi en España