De acuerdo con el consenso de analistas, una lectura inferior a 50 puntos representa una contracción de la actividad
El PER de Zardoya Otis, relación precio/beneficio, y su alta rentabilidad por dividendo, un 4,5 por ciento, supone un renovado atractivo después del correctivo sufrido en las últimas semanas por el fabricante de ascensores y equipos elevadores.
Sin embargo, el mercado continúa dando la espalda a la compañía que parece haber perdido su antiguo y privilegiado estatus de valor refugio. Su cotización ha caído en picado, incluso más que el promedio del mercado. Una situación que se ha visto agravada paradójicamente con la puesta en marcha de la ampliación de capital gratuita que reportará a sus accionistas una rentabilidad del 10 por ciento. Y es que los inversores se encuentran alarmados ante una importante caída de las ventas para este año por culpa de la crisis actual en el sector constructor.
Tanto es así, que ni el anuncio realizado esta semana de un contrato por un importe de 4,16 millones de euros para suministrar material de laboratorio al hospital sevillano de Virgen Macarena, dependiente del Servicio Andaluz de Salud, ha servido para animar su alicaída cotización. Y es que si hace unos años los anuncios de nuevos contratos de grandes obras eran constantes, en estos tiempos las buenas noticias, salvo honrosas excepciones, brillan por su ausencia y su crisis empieza a ser más alarmante y profunda de lo que se pensaba.