De acuerdo con el consenso de analistas, una lectura inferior a 50 puntos representa una contracción de la actividad
Quienes me siguen de Uds. saben que no suelo comentar operaciones empresariales: considero que una compañía sabe perfectamente lo que tiene que hacer -o debería saberlo-, por lo que obrará en consecuencia. Hoy, no obstante, me permito una opinión sobre la concesión que, por 75 años, el consorcio Abertis - Citigroup - Criteria ha obtenido de la autopista Philadelpia - Pittsburg. Bien, mi opinión: la decisión de pujar por la concesión ha sido un error. La pregunta obvia es, ¿por qué?.
La operación ha sido planteada para finalizar en el 2083; de entrada, teniendo en cuenta los profundísimos cambios sistémicos que van a tener lugar en los próximos 50 años, plantear algo de tanto calado a tan extraordinariamente largo plazo me parece fuera de lugar.
Por otro lado, cierto es que, haciendo cuatro números, se comprueba que, financieramente, la operación queda amortizada en veinte años, pero eso es en términos financieros. Sinceramente, me gustaría charlar con las personas que han realizado los cálculos, les preguntaría en relación a cómo han supuesto que será el uso de la autopista, no ya en el 2076, sino, simplemente, en el 2025.
Porque, ¿qué se ha estimado?, ¿qué durante los años de la concesión el tráfico va a ir aumentando a un ritmo del X% anual?; si es así, pienso que se ha cometido un error de base: suponer que el movimiento masivo de bienes y personas va a seguir siendo básico y fundamental en las próximas décadas, lo que, entiendo, no va ser así.
De entrada, la crisis (2010 - 2018) va suponer el hundimiento del tráfico rodado, entre otras cosas debido a la caída que se producirá en la actividad y al aumento imparable que, ya durante esos años, van a experimentar las comunicaciones sustentadas en Internet. Posteriormente, cuando la recuperación se produzca, ya no será del tipo de las recuperaciones de las décadas pasadas: “crédito - consumo - deuda”, sino una recuperación basada en la eficiencia, lo que supondrá una caída en vertical del tráfico rodado, y, desde luego, del tráfico rodado no necesario; si a eso añadimos que el precio de los combustibles de automoción va a dispararse, el resultado de pujar por tal concesión ha sido, al margen de los puros números, una decisión, a mi entender, equivocada.
Un dato que me gustaría conocer (ignoro si existe) es: ¿cuántos de los Kms. recorridos en automóvil son verdaderamente necesarios?, y ya puestos: ¿cuántos de los litros -o galones- de combustible de automoción consumidos lo son en algo necesario?, y ya metidos en preguntar cosas: ¿cuál es el nivel de eficiencia medio de los motores de automoción utilizados medido en porcentaje del combustible empleado?. En un escenario de precios de los combustibles al alza y de oferta rígida, ¿qué creen Uds. que va a suceder con el tráfico rodado y, más concretamente, con el tráfico rodado carácter individual?.
En mi opinión los tiros van a ir por el transporte colectivo y compartido movido por motores crecientemente eficientes, un transporte orientado a realizar desplazamientos necesarios por vías de pago por uso.
Mi pregunta a las/los expertas/os que han estudiado la operación en cuestión es si han realizado todas estas consideraciones.
(Un alumno me ha escrito lo que sigue: “(!) Lo sorprendente del caso es que entre estudiantes alemanes y franceses se preguntaban por la situación de sus respectivas economías, o bien, entre rusos y árabes se ponían a hablar de petróleo. A mí, simplemente me preguntaban cuales eran las mejores playas para ir en verano, o bien, sobre la liga de fútbol. Esto dice mucho de nuestro país, ¿no cree? (!)”. Me lo ha escrito a la vuelta de un congreso internacional de estudiantes en el que ha participado; la inmensa mayoría de participantes, gente de su edad: 20/22 años. Da que pensar, lo que dice, ¿verdad?).
(George Soros dice que el precio del petróleo se derrumbará cuando -viene a decir: interpreto- estalle la crisis que se avecina: estoy totalmente de acuerdo. Los precios de lo que sea son, en este sistema, función de la oferta y de la demanda, sea esta demanda como sea; la demanda para especulación no deja de ser una forma de demanda. Cuando la demanda decrezca: menos ir aquí y allá, menos transporte de mercancías, menor consumo de electricidad, menos de fibras textiles derivadas del crudo, la especulación sobre el petróleo se reducirá, y el precio bajará, mucho, mucho; mi previsión: a 50 dólares en el 2011).
Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.