De acuerdo con el consenso de analistas, una lectura inferior a 50 puntos representa una contracción de la actividad
Los estudiosos dicen que desde la Crisis de 1929 no se había registrado un fenómeno similar. Dinero público, dinero de todos, para salvar a los bancos de la quema. “Las cosas no es que estén mal, es que no están. Las colas de depositantes ingleses ante las oficinas de Northen Rock dieron la vuelta al mundo en décimas de segundo. Cosas de la globalización de la información al instante. Todos nos preguntamos esos días si los bancos en los que tenemos guardado y depositado nuestro dinero pueden vivir una situación similar. Es decir, pueden quebrar. Han pasado los meses y nos han dicho que todo estaba superado, pero el viernes pasado la Reserva Federal de Estados Unidos, junto al banco de inversión de inversión JP Morgan, salió al quite con rapidez para que la crisis de Bear Stearns no contaminara al ya decrépito mercado de acciones. Dinero público para pagar los desmanes de determinados bancos privados. Esa no es la solución, sino más bien la contraria, dejar que el mercado se inmunice y salga más fuerte de esta crisis”.
Son palabras de uno de los mejores analistas internacionales que, además, destaca que esta forma de proceder de las autoridades estadounidenses trastoca el normal comportamiento de otros activos, como el de los bonos. El viernes pasado, el día de la Gran Intervención, que a decir de los mejores sabuesos no será la última, el anuncio de los sucesos sobre Bear Stearns volvió a precipitar los tipos de interés de la deuda a la baja. Lo llamativo fue que las compras beneficiaron al papel de largo plazo. En esos momentos el treasury 2 años recorta en rentabilidad hasta un 1,51% frente al mínimo de 1,415% a principio del mes. A mediados de 2003 el treasury 2 años caía hasta niveles del 1,07%, frente al 3,11% del 10 años ¿Se volverá a repetir este escenario? Es la pregunta qeu se hacen los expertos en esta disciplina.
La Crisis Financiera vuelve a ser la protagonista y la clave está en si se trata de una nueva fase o si es la continuación, aunque de manera más profunda, de los episodios, en términos del deterioro del activo de una entidad financiera que no ha podido ser compensada con más capital y/o un elevado balance. “La forma en que se produjo el viernes el “rescate” también ha generado incertidumbres en el mercado, aunque facilita la comprensión sobre las medidas anunciadas el martes pasado por la Fed”, dice José Luis Martínez Estratega de Citi en España. Añade ¿El dinero público es la solución de problema? lo desconozco, pero es la opción que de forma tácita están adoptando las autoridades. También hay propuestas explicitas: en el Congreso USA se debate la posibilidad de comprar activos hipotecarios de la banca. Probablemente no haya una única solución a la Crisis, considerando su complejidad”.
El presidente Bush ha descartado la imposición de medidas que limiten el funcionamiento del mercado hipotecario, lo que podría crear rigideces en su funcionamiento a medio y largo plazo ¿Cambios en la regulación que ofrezcan un respiro a la banca? Ya habló del tema Bernanke en su última comparecencia antes las Cámaras, pero lo consideró demasiado complicado. N obstante, el tiempo puede matizar esta valoración.