Wall Street no reacciona a las malas noticias y sigue apostando por el rally de Navidad
Uno de los escándalos que conmocionaron a Wall Street hace cuatro años fue el de los sueldos fuera de órbita, más allá de la lógica y de la ética de los presidentes y consejeros de las empresas cotizadas. Coincidió el fenómeno con otra gran conmoción, la suscitada por la manipulación contable de muchas compañías. La principal Bolsa del mundo estuvo lastrada durante algunos años y perdió su fuerza relativa, su poder de talismán, respecto al resto de los mercados del mundo. En un mundo global, las modas, las tendencias pasan de un lado a otro, sin fronteras que impidan la libre circulación. En Europa comienzan a airearse los sueldos de los presidentes y de los consejos, pero aún nadie se rasga las vestiduras. Pero sucederá. La orgía alcista terminó hace unos meses en las Bolsas y muchos accionistas se palpan los bolsillos vacíos. Es a partir de ahora cuando dirigirán sus iras contra los consejos que los representan. Algunos observadores señalan que en las juntas generales de accionistas que irrumpen con fuerza en el panorama empresarial español irrumpirá este fenómeno, como preludio de tiempos peores.
Hay más en esta ceremonia que en España ha comenzado con la publicación de los sueldos de los consejos de administración. En las Memorias ya aparecen las asignaciones, según lo acordado por la legislación del Mercado de Valores. Algo se ha avanzado, más en términos de calidad, que de cantidad. Hay, no obstante, que adelantar rápido y pasar más páginas, porque se trata del dinero del accionista. En épocas de vacas gordas, asuntos como los sueldos mil millonarios incluso pueden estar justificados, porque alguien dirá que el consejo se ha encargado de dar valor a la compañía. Cuando los índices miran al sur y el valor cae, la crítica es la contraria.
En la Bolsa española, como ya se ha visto en Wall Street, se da un hecho curioso. Suelen ganar más aquellos consejos que menos acciones representativas del capital tienen, y al revés. Muchos tienen la osadía, además de comprar una (1) sola acción cuando se incorporan a un consejo. Es un gesto para la galería, pero obsceno para el observador. En esta acumulación de dispendios, un estudio publicado hace unos años en Estados Unidos demostraba que los presidentes empresariales que compraban casas por un valor superior a los 100 millones de dólares eran los que peores resultados promedios presentaban más tarde. Es decir, no sólo no creaban valor, sino que lo destruían.
El análisis y estudio de las memorias empresariales correspondientes al año pasado indica que la retribución media por consejero del conjunto de empresas que componen el Ibex 35 aumentó un 29,4% en 2006, según un informe de la CNMV. El ratio que relaciona las remuneraciones del consejo con los resultados de las compañías del Ibex se mantiene en el 1,3%. Las retribuciones percibidas por los miembros de la alta dirección de esas mismas compañías durante 2006 también crecieron fuertemente, aunque en menor medida, un 18,5% respecto al año anterior.
Asimismo, el informe destaca que se ha producido una reducción del peso relativo de los consejeros independientes dentro de la composición de estos órganos, pasando a representar el 38,2% en 2006, frente al 40,7% de 2005. Mientras, la presencia de consejeros ejecutivos se ha incrementado en un porcentaje similar, hasta alcanzar el 19,8%, frente al 17,9% de 2005. Las entidades cuyo consejo de administración es más numeroso registran una menor representación porcentual de los independientes, que siguen siendo mayoría en el Comité de Auditoría y en la Comisión de Nombramientos y Retribuciones, representando el 56,9% y 56,4%, respectivamente, por debajo de los registrados en 2005 (59% y 57,9%). El peso de los consejeros dominicales y otros externos se mantiene en niveles similares al año anterior.
El tamaño de los consejos se ha mantenido estable, con una media de 14,4 miembros en 2006, mientras que la presencia de mujeres se ha incrementado de forma apreciable pasando del 3,3% en 2005 al 5,1% en 2006. Hay muchos factores, en definitiva, que demuestran que los sueldos de los consejos darán mucho que hablar a los accionistas y muchos quebraderos, dolores de cabeza que curar a sus mentores. Sólo una orgía alcista de la Bolsa puede paliar, aunque sea de manera coyuntural, estos excesos, impropios de las finanzas de hoy.