En el extremo negativo se ha situado CVNE con una caída del 9,7% ante las malas perspectivas de la campaña navideña
El último que apague la luz. Los mercados internacionales han entrado en una espiral de ventas que no acaba de encontrar fin. Hay algunos momentos en lo que el dinero parece querer regresar al mercado, pero enseguida es absorbido por una nueva avalancha de papel. En estas condiciones, el índice Ibex 35 ni siquiera ha podido defender la referencia de los 9.000 puntos. Nivel que no se perdía desde abril de 2005. En concreto, el selectivo se ha desplomado un 9,4 por ciento al cierre, la mayor caída de su historia, para colocarse en 8.997,70 puntos. Hoy se ha completado además la peor semana de todos los tiempos del mercado con un desplome del 21,2 por ciento en el acumulado de las cinco últimas sesiones, lo que ha reducido la capitalización del Ibex en torno a 100.000 millones de euros.
Los mercados de valores europeos tampoco han salido indemnes de la avalancha vendedora. La Bolsa de Fráncfort ha perdido un 7,01 por ciento en la sesión, el CAC, principal indicador de la Bolsa de París, ha caído un 7,8 por ciento y la Bolsa de Londres se ha desplomado un 8,48 por ciento. Una debacle general acentuada por las caídas de hoy de más del 4,5 por ciento de Wall Street como respuesta a la llamada a la calma realizada por George Bush en la alocución pública realizada hoy en la que ha se limitado a recapitular todas las medidas nacionales e internacionales adoptadas hasta ahora para atajar una crisis que parece no tener solución.
La tensión se ha trasladado también al resto de mercados financieros. El cambio del euro se ha desplomado por debajo de 1,35 dólares en un momento en que los operadores empiezan a apostar abiertamente por la moneda norteamericana al comprobar los desplomes de los grandes valores europeos. En el mercado de la energía, el precio del barril de Brent ha caído por debajo de los 77 dólares, 15 dólares más barato que hace apenas una semana y casi a la mitad de precio desde sus máximos.
Sin noticias a las que hacer referencia en medio de esta vorágine vendedora, la gran mayoría de los valores del selectivo se han situado en mínimos anuales. Hoy la peor parte se la ha llevado Iberdrola Renovables con una caída del 15,3 por ciento, seguida de Acciona que ha sufrido un recorte del 13,05 por ciento. Más significativo si cabe, por su peso en el mercado, es el desplome de los dos grandes bancos. Santander ha perdido un 11,94 por ciento y BBVA se ha dejado un 11,74 por ciento. Entre las grandes compañías también han destacado el desplome del 10,57 por ciento de Iberdrola y la caída del 9,10 por ciento de Telefónica. Los inversores y los fondos venden ya a cualquier precio ante el temor de que al día siguiente ya no quede nadie dispuesto a comprar valga lo que valga la acción.