El grupo medioambiental Befesa, filial de Abengoa, se sitúa en el extremo negativo al perder un 7,83%
La concesionaria de autopistas controlada por La Caixa y la constructora ACS logró ayer un hito histórico en su expansión internacional que, de paso, le sirve para olvidarse de la operación con Atlantia y la convierte en líder mundial del sector,.
Superación. Eso es lo que ha hecho Abertis con la victoria en el concurso para la gestión durante 75 años de la autopista Pennsylvania Turnpike, la mayor privatización de una red de peaje de EEUU. Esta autopista tiene una extensión de 801 kilómetros y comprende los ejes de autopistas que unen Filadelfia con los principales núcleos urbanos del Estado, básicamente con Scranton y con Pittsburg, además de dos extensiones de 47 kilómetros en esta última ciudad. Además es una de las zonas con mayor actividad económica de Estados Unidos, como lo demuestra los 35.000 vehículos de intensidad media diaria (IMD).
Salvador Alemany, consejero delegado del grupo, así como su presidente, Isidre Fainé, podrán mostrar su satisfacción con esta nueva operación que les permite, además, olvidarse de la fracasada fusión con la italiana Atlantia. Abertis ha ganado el concurso con un consorcio del que controla el 50%, y en el que le acompañan Criteria (8,33%) y el estadounidense Citigroup (41,6%). La oferta conjunta ha sido de 12.800 millones de dólares (8.300 millones de euros). Los tres socios aportarán de acuerdo con su participación 3.900 millones de euros en efectivo y los 4.400 millones restantes se pagarán a través de créditos. Los ingresos de las autopista son de 392 millones y está previsto un aumento de peajes del 25% en el 2009.
Con esta adquisición -pendiente de cambios legislativos-, Abertis se coloca como el líder mundial de gestión de autopistas con casi 10.000 kilómetros (4.121 de forma directa y otros 5.300 indirectos), por delante de la francesa Vinci y la italiana Atlantia, además de aumentar la vida media de sus concesiones, que pasa de los 18 años actuales a 28 años.
Esta claro que el fracaso de su fusión con Atlantia no paralizó el día a día de la empresa. Todo lo contrario, Buscó la manera de convertirse en todo un líder mundial. Y la prueba queda reflejada en esta compra. Seguro que no será la última.