El grupo medioambiental Befesa, filial de Abengoa, se sitúa en el extremo negativo al perder un 7,83%
Sí, mejores de lo esperado por el mercado. Me refiero a los resultados de Goldman. ¿Extrapolables? veamos los comentarios de su CFO. Por un lado, considera que el riesgo de una Crisis de liquidez se ha moderado (para esto está la Fed, añado yo). Pero esto no significa que los mercados hayan eliminado su estrés, aunque es menor que el de unos meses atrás
Los mercados de crédito están atravesando la Crisis, cuando no se puede predecir en estos momentos cuándo su caída ha tocado fondo (.....)
Sí, unos comentarios que podrían haberse escuchado tres meses atrás. Bien, no todos. Al fin y al cabo, las posibilidades de financiación sí han mejorado de forma reciente. Aunque siempre tengo dudas sobre cuál habría sido la respuesta de los mercados si realmente el inversor hubiera asumido el coste de salir al mercado en aquel momento. Pero es evidente que a finales del año pasado los mercados de crédito estaban totalmente cerrados. Ahora hay algo de liquidez, escasa y cara. Pero es a opción del emisor, no de la demanda como ocurría en aquel momento. Por lo demás, también es claro como las tensiones de liquidez no han desaparecido. Aunque en este momento no sabemos si las rentabilidades altas en los mercados de dinero se deben a las condiciones complicadas de liquidez o a la percepción de los bancos centrales, especialmente la Fed aunque también el ECB, se disponen a aplicar una política monetaria más restrictiva. Lo que no significa aplicar unas condiciones financieras restrictivas: estas ya lo son bastante, aunque siempre pueden empeorar más.
Sin duda, todo puede empeorar antes de mejorar. Pero, ¿podemos también afirmar que el escenario puede mejorar? esta es la posición de las autoridades económicas internacionales aunque, en general, esta mejora prevista no se percibe cuando ofrecen datos concretos sobre perspectivas de crecimiento. Sí, producto de nuevo de la elevada incertidumbre. Quizás también de que se pretenda mantener un discurso optimista. Pero varios indicios nos llevan a ser más cautos. Un grupo de analistas de mi entidad nos muestran algunos de ellos. El primero, las recompras de acciones por las compañías. En teoría, un momento como el actual debería ser óptimo para hacer y amortiguar autocartera. Pero lo cierto es que los anuncios de recompras de acciones han retrocedido con fuerza en los últimos meses. Algo similar puede ocurrir con las operaciones corporativas, cuando debemos retrocede dos años atrás para encontrar niveles de actividad como los actuales. También las quiebras de compañías, con tendencia al alza en los últimos meses. Sin duda, todo ello nos debe preparar para un escenario de mayor/igual deterioro en los mercados en los próximos meses. ¿Y en las perspectivas de inversión? y naturalmente para el consumo. De esta forma, ¿hemos visto lo peor para los mercados? si la respuesta es positiva, no cabe ninguna duda de estamos lejos, muy lejos de ver lo mejor.
Sin embargo, los datos de financiación en los últimos meses no parecen justificar esta preocupación sobre la financiación. Aunque es cierto que antes debemos resolver la duda de hasta que punto estamos hablando de operaciones ya comprometidas que no pueden extrapolarse al futuro. Hoy por ejemplo hemos conocido las emisiones en EUR durante el mes de abril, hasta 78 bn. EUR en conjunto frente a 44.9 bn. durante el mes pasado. Un respetable aumento del 7 % anual, cierto que posiblemente beneficiado por la celebración de la Semana Santa un año atrás. Llamativo también como las emisiones de deuda desde las empresas no financieras han aumentado un 17.7 % anual, frente a crecimientos de la mitad en el caso de la banca. Grandes bancos, con duraciones cortas fundamentalmente. También considerando el crédito bancario, las rentabilidades hasta abril han seguido siendo importantes. Pero lo cierto es que abril ha confirmado que el aumento de marzo marcó un techo en su evolución. Sin duda, las preguntas se agolpan para la segunda parte del año.
Goldman también ha considero hoy que los bancos norteamericanos necesitarán hasta 65 bn. adicionales de capital para enfrentarse a las nuevas pérdidas derivadas de la infravaloración de activos, cuando la Crisis de crédito podría prolongarse hasta el próximo año. Es una cifra relevante, pero que podría triplicarse en caso de hablar de la banca a nivel internacional. Sin duda, una importante apelación a los mercados financieros. Difícilmente compatible con que se mantengan las actuales tasas de crecimiento del crédito. ¿Van a subir los bancos centrales los tipos de interés oficiales en este escenario? quizás sí, pero lejos del inicio de una reversión al alza de los tipos de interés (Fed) o continuar la escalada de tipos abandonada un año atrás (ECB). Pero esto es lo que descuenta la curva de fras implícito. Su moderación, sin variar el discurso alcista de tipos, se convierte en una tarea prioritaria para los bancos centrales.
José Luis Martínez Campuzano es Estratega de Citi en España