Wall Street no reacciona a las malas noticias y sigue apostando por el rally de Navidad
De nuevo ayer tuvimos una nueva prueba de la resistencia de las bolsas. Especialmente de las norteamericanas, cuando prácticamente recuperaron las pérdidas de la semana pasada. Significativo el caso del S&P que recuperó niveles de 1404, recuperándose de importantes niveles de soporte. ¿Razones? bien, sin datos económicos a considerar, sólo resta afirmar que la inercia al alza del mercado sigue siendo protagonista. Toma de beneficios en el sector financiero, pero fuertes subidas del Nasdaq (más del 1.8 %) ante los rumores de una operación de compra por HP superior a los 13 bn. Dinero hay, como hemos visto recientemente en la oferta frustrada de Microsoft, pero es evidente que está centrado en pocas manos. Perdón, en pocas empresas. Llamativo con todo que muchas empresas busquen aprovecharse de las oportunidades precisamente ahora que el escenario económico es más incierto y las posibilidades de buscar financiación limitadas. ¿O quizás estamos equivocados?.
Las bolsas asiáticas han seguido hoy las subidas ayer de los mercados USA, con la excepción del mercado chino. Con una caída inicial superior al 3 %, en estos momentos un 1.5 % a la baja, el mercado echa cuentas del impacto económico negativo del terremoto de ayer. El drama humano es innegable. La provincia donde se hja producido, Sichuan, es una de las más pobres del país aportando aproximadamente el 4.0 % del PIB. Pero una provincia rica en recursos naturales y capital humano. Los economistas consideran que el impacto en la economía será limitado a muy corto plazo, aunque podría ser importante a medio plazo en términos de inflación (recordar en este sentido las importantes nevadas a principios de año, cuyas consecuencias se sienten en estos momentos en la subida de los precios).
Precisamente ayer el Banco Central decidió una nueva subida del coeficiente de caja hasta el récord de 16.5 %. Aunque nosotros hemos descartado por el momento una nueva subida de los tipos de interés, en estos momentos negativos en términos reales de 4 puntos, podría ser necesario en el futuro ante la creciente presión en los precios. Hoy también hemos conocido como las ventas al por menor han aumentado en abril un 22 % anual, acelerándose frente al 21.5 % de marzo. Pero una subida en términos reales del 13 %, no tan elevada por tanto al contemplar los elevados niveles de inflación especialmente en energía y alimentos.
Sí, las bolsas asiáticas con la excepción del mercado chino han subido con fuerza hoy. Subidas del 1.5 % del Nikkei, del 0.9 % el Kospi y hasta un 0.7 % el Hang Seng. La bolsa japonesa, además, se ha beneficiado de un discurso ambiguo desde el gobernador del BOJ. En opinión de Shirakawa, es evidente que los tipos de interés son bajos en Japón (tipos reales negativos, con nominales del 0.5 %). Pero en estos momentos la autoridad monetaria debe prestar atención a la acumulación de riesgos para la economía (economía internacional, mercados y subidas de precios de commodities), de tal forma que no se debe descartar cualquier decisión futura para los tipos de interés. Expresamente ha rechazado que la política monetaria deba actuar ante un shock de precios externos como el actual, considerando las incertidumbres existentes sobre la economía. Por cierto, un discurso no muy diferente al que escuchamos ayer de Trichet. Claro que el presidente del ECB también consideró que el objetivo último, lograr la estabilidad de la inflación, debe primar sobre el resto en estos momentos de incertidumbre. Sobre los mercados financieros consideró que aún están en un proceso de ajuste, desde un elevado apalancamiento anterior e infravaloración del riesgo.
Cuando la semana pasada escuchamos a dos miembros de la Fed alertar de los riesgos para la inflación, rechazando relajar más la política monetaria, ayer otros dos miembros se situaron en el extremo opuesto al considerar que la política monetaria es la más adecuada para luchar contra los riesgos actuales. Interesante la afirmación de Evans en el sentido de que la Crisis, su impacto en el mal funcionamiento de los mercados, es incluso mayor que en los noventa. También se mostró relativamente optimista para la evolución de la economía en los próximos meses, especialmente a lo largo de 2009. ¿Y sobre la inflación? ningún comentario reseñable.
La deuda ayer reflejó con caídas la subida de las bolsas, con el treasury a 10 años de nuevo en 3.8 %. Y también al alza la rentabilidad 2 años, en niveles de 2.32 %. Mientras el crossover sin grandes cambios en niveles de 445 p.b. Pero lo que más me llamó la atención fue el descenso del índice de volatilidad VIX, hasta 17.8 %. Se trata del nivel más bajo desde octubre del año pasado, cuando alcanzó niveles del 16.2 % antes de repuntar con fuerte hasta 32 %. En aquel momento los inversores no eran conscientes de la gravedad de la Crisis, ahora simplemente se puede afirmar que muchos comienzan a considerar que la Crisis “no ha sido para tanto”. Simplemente sorprendente. No es extraño que bajo este creciente optimismo hacia el futuro, los precios del crudo y otras materias primas se mantengan tensionados.
El gobernador del BOJ lo advertía hoy mismo al considerar que la subida de los precios externos puede ser más estructural que coyuntural. Considerado todo esto simultáneamente, ¿quién ha actuado mejor en la Crisis, el ECB o la Fed? no es extraño que ayer Trichet aclarara que hay colaboración y no coordinación en las políticas monetarias a nivel internacional. Por cierto, el EUR vuelve a recuperar niveles hasta 1.555 USD. Una subida más allá de 1.563 USD supondría recuperar la tendencia a corto plazo al alza de las últimas semanas, tras la reciente corrección. Pero sería mucho más importante: nos indicaría que el escenario sigue siendo mucho más incierto que el que se percibe desde la bolsa. De hecho, aún es nuestro escenario. José Luis Martínez Campuzano es Estratega de Citi en España