Los mercados, no obstante, aprovechan la ausencia de inversores finales para maniobrar a su antojo, más al alza que a la baja
Se tienen tantas ganas de que la economía salga de la situación en la que se halla que se deducen cosas a partir de briznas de información, de susurros que el viento va dejando al pasar, de sombras que flotan en la distancia, de espejismos. Se toma lo que interesa, se destaca lo que conviene, se ignora lo que no se quiere
La economía mundial no ha comenzado a inflexar su tendencia, su tendencia es a la baja, su tendencia es a crecer, en el supuesto optimista, a una media del 1,0% anual entre el 2010 y el 2020. Por cada indicador que muestre una ‘suave recuperación’ pueden mostrarse varios que muestran lo contrario. Nadie habla de las expectativas de ocupación a la baja del factor trabajo, de impago de deuda, de evolución de salarios.
.Se habla de lo que ‘está haciendo’ la Bolsa y de los tests de resistencia de los bancos en USA, pero no de cómo se realizaron esos tests, tampoco de lo que pasará cuando el efecto anfeta que han creado las inyecciones de fondos estatales desaparezcan. Se dan cifras, pero se airean unas cifras buenas, las menos malas: las del equipo económico del presidente USA, lo que choca con otros números: “Economists Downgrade U.S. Recovery Outlook, Survey Indicates” (http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601087&sid=a_sshBl4b2ok&refer=home). Los dos se apoyan en un optimismo ficticio, pero unos mucho más que otros.
Pero ya están apareciendo voces, de madrugada (aquí) que comienzan a hablar (en otros sitios) de cosas distintas a las oficiales; una de estas voces es la de Lawrence Summers. Summers, director del Consejo Económico nacional de la Casa Blanca, el señor que se sienta al lado del presidente y le dice cosas sobre economía ha dicho lo siguiente:
“The economy appeared to be in freefall, much like a ball rolling off the side of a table, in October. Today, no one will describe the economy in that way”. También que “To be sure, the lull that we’re seeing now does not assure that a foundation for continued recovery has been established”, y que “It does not assure that when recovery comes, it will be sufficiently rapid to reduce employment on a significant scale”. Más extensor lo tienen aquí: http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601087&sid=aMnpKaCpGgq0&refer=home.
¿En qué foro dijo esto?. ¿Cuándo lo dijo?. Pues lo dijo en un forum celebrado en Shanghai, durante nuestra madrugada el 15 al 16 de los corrientes y a través de un vídeo grabado con anterioridad. Para meditar, ¿verdad?.
¿Qué va a suceder a partir de ahora?. Pienso que los próximos días van a ser más o menos tranquilos (en cualquier caso, “tranquilos” y que continuaremos oyendo mensajes en el sentido de que las cosas pintan cada vez menos mal, pero como todo está cogido con alfileres, sustentado sobre deseos, unido con la pasta que los Estados han ido inyectando, llegará un momento, antes de las vacaciones de Agosto, en el que las dudas se manifestarán y se trasladarán a las Bolsas cuestionando la verdad de cualquier ‘brote verde’ que haya podido aparecer y la de cualquier ‘rayo de esperanza’ que se haya podido vislumbrarse.
A la vuelta de vacaciones: en Septiembre: la caída, y la creciente duda: ‘¿qué hacer?’. No será nada extraño: el efecto anfeta ya habrá concluido y ya no quedará más pasta en la chistera de la deuda. Muchas empresas no abrirán tras el Verano, aquí, pero tampoco allá. Las deudas viejas continuarán ahí, y las pocas nuevas que se hayan podido formar debido a ese ‘suave cambio de tendencia’ del que ahora nos hablan. Desempleo, unido al creciente cabreo de la gente que empezará a comprender que las cosas están peor de lo que les cuentan y van a ir mucho peor de lo que les dicen.
Y a partir de aquí, la caída continuada: nada aguantará conforme al plan dibujado. Se continuará esperando EL milagro, pero cada vez con menor esperanza. Octubre, a peor, y nuevas recetas que se mirarán con creciente escepticismo. Volverán a producirse destellos de ‘mejora’, discursos que comenzarán con un ‘parece que los últimos datos …’; nada. Compongan la historia como quieran: el color de la foto poco importa.
Ya sé: ahora toca decir otra cosa, pero yo sigo con lo mío.
(A parte de mi, ¿quién será el primero en decirlo?: ‘¡Es la tendencia!, estúpido’).
Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.
De nuevo ayer tuvimos una nueva prueba de la resistencia de las bolsas. Especialmente de las norteamericanas, cuando prácticamente recuperaron las pérdidas de la semana pasada. Significativo el caso del S&P que recuperó niveles de 1404, recuperándose de importantes niveles de soporte. ¿Razones? bien, sin datos económicos a considerar, sólo resta afirmar que la inercia al alza del mercado sigue siendo protagonista. Toma de beneficios en el sector financiero, pero fuertes subidas del Nasdaq (más del 1.8 %) ante los rumores de una operación de compra por HP superior a los 13 bn. Dinero hay, como hemos visto recientemente en la oferta frustrada de Microsoft, pero es evidente que está centrado en pocas manos. Perdón, en pocas empresas. Llamativo con todo que muchas empresas busquen aprovecharse de las oportunidades precisamente ahora que el escenario económico es más incierto y las posibilidades de buscar financiación limitadas. ¿O quizás estamos equivocados?.
Las bolsas asiáticas han seguido hoy las subidas ayer de los mercados USA, con la excepción del mercado chino. Con una caída inicial superior al 3 %, en estos momentos un 1.5 % a la baja, el mercado echa cuentas del impacto económico negativo del terremoto de ayer. El drama humano es innegable. La provincia donde se hja producido, Sichuan, es una de las más pobres del país aportando aproximadamente el 4.0 % del PIB. Pero una provincia rica en recursos naturales y capital humano. Los economistas consideran que el impacto en la economía será limitado a muy corto plazo, aunque podría ser importante a medio plazo en términos de inflación (recordar en este sentido las importantes nevadas a principios de año, cuyas consecuencias se sienten en estos momentos en la subida de los precios).
Precisamente ayer el Banco Central decidió una nueva subida del coeficiente de caja hasta el récord de 16.5 %. Aunque nosotros hemos descartado por el momento una nueva subida de los tipos de interés, en estos momentos negativos en términos reales de 4 puntos, podría ser necesario en el futuro ante la creciente presión en los precios. Hoy también hemos conocido como las ventas al por menor han aumentado en abril un 22 % anual, acelerándose frente al 21.5 % de marzo. Pero una subida en términos reales del 13 %, no tan elevada por tanto al contemplar los elevados niveles de inflación especialmente en energía y alimentos.
Sí, las bolsas asiáticas con la excepción del mercado chino han subido con fuerza hoy. Subidas del 1.5 % del Nikkei, del 0.9 % el Kospi y hasta un 0.7 % el Hang Seng. La bolsa japonesa, además, se ha beneficiado de un discurso ambiguo desde el gobernador del BOJ. En opinión de Shirakawa, es evidente que los tipos de interés son bajos en Japón (tipos reales negativos, con nominales del 0.5 %). Pero en estos momentos la autoridad monetaria debe prestar atención a la acumulación de riesgos para la economía (economía internacional, mercados y subidas de precios de commodities), de tal forma que no se debe descartar cualquier decisión futura para los tipos de interés. Expresamente ha rechazado que la política monetaria deba actuar ante un shock de precios externos como el actual, considerando las incertidumbres existentes sobre la economía. Por cierto, un discurso no muy diferente al que escuchamos ayer de Trichet. Claro que el presidente del ECB también consideró que el objetivo último, lograr la estabilidad de la inflación, debe primar sobre el resto en estos momentos de incertidumbre. Sobre los mercados financieros consideró que aún están en un proceso de ajuste, desde un elevado apalancamiento anterior e infravaloración del riesgo.
Cuando la semana pasada escuchamos a dos miembros de la Fed alertar de los riesgos para la inflación, rechazando relajar más la política monetaria, ayer otros dos miembros se situaron en el extremo opuesto al considerar que la política monetaria es la más adecuada para luchar contra los riesgos actuales. Interesante la afirmación de Evans en el sentido de que la Crisis, su impacto en el mal funcionamiento de los mercados, es incluso mayor que en los noventa. También se mostró relativamente optimista para la evolución de la economía en los próximos meses, especialmente a lo largo de 2009. ¿Y sobre la inflación? ningún comentario reseñable.
La deuda ayer reflejó con caídas la subida de las bolsas, con el treasury a 10 años de nuevo en 3.8 %. Y también al alza la rentabilidad 2 años, en niveles de 2.32 %. Mientras el crossover sin grandes cambios en niveles de 445 p.b. Pero lo que más me llamó la atención fue el descenso del índice de volatilidad VIX, hasta 17.8 %. Se trata del nivel más bajo desde octubre del año pasado, cuando alcanzó niveles del 16.2 % antes de repuntar con fuerte hasta 32 %. En aquel momento los inversores no eran conscientes de la gravedad de la Crisis, ahora simplemente se puede afirmar que muchos comienzan a considerar que la Crisis “no ha sido para tanto”. Simplemente sorprendente. No es extraño que bajo este creciente optimismo hacia el futuro, los precios del crudo y otras materias primas se mantengan tensionados.
El gobernador del BOJ lo advertía hoy mismo al considerar que la subida de los precios externos puede ser más estructural que coyuntural. Considerado todo esto simultáneamente, ¿quién ha actuado mejor en la Crisis, el ECB o la Fed? no es extraño que ayer Trichet aclarara que hay colaboración y no coordinación en las políticas monetarias a nivel internacional. Por cierto, el EUR vuelve a recuperar niveles hasta 1.555 USD. Una subida más allá de 1.563 USD supondría recuperar la tendencia a corto plazo al alza de las últimas semanas, tras la reciente corrección. Pero sería mucho más importante: nos indicaría que el escenario sigue siendo mucho más incierto que el que se percibe desde la bolsa. De hecho, aún es nuestro escenario. José Luis Martínez Campuzano es Estratega de Citi en España