El grupo medioambiental Befesa, filial de Abengoa, se sitúa en el extremo negativo al perder un 7,83%
Han vuelto, escribía La Carta la semana pasada, los expertos en el préstamo de valores. También, los que se ponen cortos (venden títulos) sobre multitud de empresas. Los analistas de JP Morgan han avivado el fuego con un informe recién salido del horno. Pan caliente que quema en muchos corros, porque estos especialistas recomiendan una larga lista de valores de capitalización media y pequeña en donde se pueden hacer diabluras especulativas apostando por nuevas y más fuertes caídas. Este es el listado y damos fe de que muchos ya han jugado en corto.
Dicen los chicos de JP Morgan que de las bajadas también puede sacarse partido en bolsa. Por ejemplo, en los pequeños y medianos valores (small-mid caps) de las bolsas europeas.La estrategia de inversión recomendada por estos analistas ofrece una lista de otra docena de small-mid caps españoles para ‘ponerse cortos’. Esta lista la integran Cleop, Itínere, Codere, SOS Cuétara, La Seda, Tavex, Corporación Dermoestética, Avánzit, Solaria, Fersa, Técnicas Reunidas y Faes Farma. Entre los bancos, recomiendan vender cortos en Bankinter y Banco Pastor.
JP Morgan recomienda ‘infraponderar’ la inversión en small caps frente a los valores de mayor capitalización, y optan por ‘sobreponderar’ los valores medianos frente a los más pequeños.Por sectores de actividad, las small y mid caps tecnológicas continúan siendo las preferidas por los analistas de JPMorgan, que apuntan a su vez hacia un deterioro en la confianza respecto a la evolución bursátil de las pequeñas y medianas empresas energéticas europeas. Las financieras y las de consumo discrecional, añaden, destacan entre las que han tenido un peor comportamiento.
Respecto a las small-mid caps europeas, la bolsa española se lleva la palma. La firma de inversión resalta en este sentido que los pequeños y medianos valores españoles presentan ya uno de los peores comportamientos en lo que va de año, y representan su mayor convicción a la hora de ‘infraponderar’.