Wall Street no reacciona a las malas noticias y sigue apostando por el rally de Navidad
La Bolsa es caprichosa por definición. Ahí reside, entre otros factores, su grandeza, su razón de ser, que no es otra, que la enorme dificultad de averiguar sus movimientos, por dónde va a ir la próxima corriente. Hace apenas veinticuatro horas todo el mundo parecía echar las campanas al vuelo en un ambiente de euforia que permitía reconquistar la cota de los 15.000 puntos. Pero la Bolsa, voluble e inconstante, ha entrado de nuevo en una preocupante e intensa vorágine de retirada de posiciones en las últimas horas ante los efectos colaterales que está provocando en Europa la reciente crisis de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos, cuando ya parecía que había llegado la calma al sector. Una situación que ha obligado al Banco Central Europeo ha inyectar de forma extraordinaria cerca de 95.000 millones de euro al sistema financiero para evitar posibles problemas de liquidez en el sector bancario. Una situación que ha extendido el nerviosismo a las bolsas europeas, que han sufrido importantes desplomes. Las bolsas españolas no han sido ajenas a estos problemas, pero han sido las que más resistencia a la baja han ofrecido. El índice Ibex 35 ha perdido un 1,1 por ciento, para quedar en 14.838,30 puntos. La Bolsa de Francfort ha perdido un 2 por ciento, París se ha dejado un 2,17 por ciento y Londres ha caído un 1,92 por ciento.
Las cifras de peticiones semanales de subsidio de desempleo en Estados Unidos, que han crecido por encima de lo previsto, han puesto la guinda a este negro panorama financiero al confirmar la mayor debilidad del mercado laboral norteamericano tras el aumento de la tasa de paro y la menor capacidad de creación de empleo registrada en el mes de julio
El posible temor a una ralentización de las principales economías mundiales se ha dejado sentir en el resto de los mercados financieros. De hecho, ha provocado una importante caída de los precios del crudo ante el evidente riesgo de que se produzca una contracción de la demanda. El barril de Brent se ha abaratado así en más de un 2 por ciento de una “tacada” para situarse por debajo de los 70 dólares. Por su parte, la inyección de dinero del Banco Central Europeo al sector financiero para garantizar la liquidez y evitar la escalada de las tasas interbancarias ha provocado una rápida caída también del euro. La moneda común europea ha pasado a pagarse a menos de 1,37 dólares cuando hace unas horas se movía en zona de máximos absolutos.
En el terreno empresarial, el sector bancario ha centrado de nuevo la preocupación de la inversión ante las intervenciones que están haciendo los grandes bancos centrales para calmar los ánimos en el sector financiero. En este ambiente, el BBVA ha perdido hoy 1,48 por ciento y Santander ha caído un 1,35 por ciento. Ambas entidades han recogido con preocupación los problemas de su competidor francés, BNP, con tres de sus grandes fondos relacionados con el sector de hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos, y del banco alemán IKB con graves problemas de liquidez por el mismo motivo.
Telefónica, por su parte, también se ha visto lastrada por recogida de beneficios, aunque con mucha menos intensidad. Las acciones de la operadora han perdido hoy un 0,6 por ciento, pero siguen sin alejarse en exceso de la cota de los 18 euros.
Los mayores castigos del día han sido para Iberia y BME. Las acciones de la compañía aérea han perdido un 5,5 por ciento al verse lastrada por los pésimos resultados de su competidora francesa Air France. El gestor de las bolsas españolas, por su parte, ha caído un 4,6 por ciento. Una caída que contrasta con las buenas recomendaciones recibidas recientemente por el valor y en un ambiente de alto voltaje en el sector por los constantes rumores de concentración en el sector.
En el polo positivo del selectivo se han colocado hoy muy pocos valores. Entre ellos ha destacado Cintra con un alza del 4,5 por ciento, propulsadas al unísono por las perspectivas de negocio en Canadá y por las positivas recomendaciones. Sogecable, se ha situado inmediatamente por detrás con una ganancia del 3,77 por ciento, a pesar de que Vivendi ha desmentido los rumores sobre su posible interés del grupo.