El grupo medioambiental Befesa, filial de Abengoa, se sitúa en el extremo negativo al perder un 7,83%
Los resultados empresariales, el pago de dividendos por parte de grandes compañías y la mejoría de los indicadores económicos en Alemania y Estados Unidos han sido el detonante que necesitaban las bolsas españolas para retomar la tendencia alcista interrumpida la semana anterior. Poco a poco, los inversores van recuperando la confianza. Ya se empieza a decir incluso que lo peor de la crisis se ha superado ya. Aunque sus efectos todavía se dejarán sentir en los próximos meses, el hecho de que la temporada de resultados se haya saldado con un balance muy positivo -excluidas inmobiliarias y parte del sector financiero- permite ser optimistas de cara a las próximas semanas. La principal preocupación en este contexto se centra de nuevo en los altos precios de la energía, cuyo implacable encarecimiento se ha convertido en la espada de Damocles que en cualquier momento puede caer sobre los mercados internacionales.
Los altos precios de los combustibles son la principal fuente de presión inflacionista que aleja cualquier posibilidad de recortes de tipos de interés por parte del BCE y que mantiene en vilo a la Reserva Federal tras la relajación monetaria aplicada en los últimos meses para reactivar la economía. Lejos de que se pueda observar una mejoría, la OPEP ya ha advertido que espera un aumento de la demanda por el mayor consumo de los países emergentes. Pese a que el organismo ha señalado que garantizará el abastecimiento, lo que podría interpretarse como un próximo aumento de las cuotas, el precio del crudo ha pasado a marcar nuevos récord por encima de los 127 dólares en el caso del West Texas y por encima de los 126 dólares en el caso del Brent.
El euro, por su parte, se ha mantenido firme sobre 1,55 dólares. Un elevado cambio que si bien permite contener la factura petrolífera está generado por el contrario un serio colapso de las exportaciones en la zona euro que se ha reflejado en el déficit registrado por los países del área durante el mes de abril.
La renta variable se ha visto salvada en estas últimas semanas por una favorable tanda de resultados empresariales, que han servido para ir consolidando una suave y esperanzadora tendencia alcista. Así las cosas, el balance semanal del Ibex -formado de momento por 34 valores tras la exclusión de Sogecable- se ha saldado con una subida del 1,29 por ciento para quedar en 14.124,8 puntos. La incertidumbre, principal enemigo de la renta variable, parece que llamará a la puerta en los próximos días una vez terminada la temporada de resultados y sin grandes noticias corporativas a la vista.
Valores destacados
Grifols, que sigue atrayendo el interés de los analistas gracias esta vez a sus resultados trimestrales, ha sido el mejor valor del selectivo en el cómputo global de la semana con un avance del 6,43 por ciento. Abengoa, aupada también por sus cuentas, se ha situado inmediatamente por detrás con una subida del 6,4 por ciento. El tercer valor en el cajón de ganadores ha sido Sacyr Vallehermoso con una subida del 5,02 por ciento.
Entre los pocos valores del Ibex en negativo esta semana destaca Iberia. Las acciones de la aerolínea han perdido un 4,15 por ciento después de ver como los altos precios del crudo se han comido sus beneficios al igual que le ha ocurrido a British Airways. El grupo asegurador Mapfre se ha dejado un 3,95 por ciento debido a las indemnizaciones a las que se enfrenta el sector tras las recientes catástrofes en Asia. Telecinco, por su parte, continúa de capa caída y ha sumado un recorte del 3,73 por ciento al 14,49 por ciento perdido la semana anterior.
Calendario financiero
Una vez cerrado el plazo de resultados empresariales, los inversores focalizarán de nuevo sus miradas y sus estrategias de inversión en los indicadores macroeconómicos, que esta semana serán pocos pero importantes.
El lunes la atención se centrará exclusivamente en el índice de indicadores de Estados Unidos que permitirá conocer la tendencia futura de la economía norteamericana. Para la sesión del martes se espera el índice de confianza del instituto económico ZEW y producción industrial en Alemania, mientas que desde Washington llegará el índice de precios a la producción. Un día después, el miércoles 21, las miradas se centrarán en el índice de clima empresarial del instituto alemán IFO, ya que las actas de la Fed se publicarán este día pero con los mercados de valores europeos cerrados. En la sesión del jueves el dato más destacado serán los pedidos industriales de la zona euro, mientras que la semana se cerrará el viernes con las cifras de inflación en Alemania, el índice de actividad de los gestores de compra (PMI) de la zona euro y las ventas de casas de segunda mano en Estados Unidos.