La compañía ha alcanzado un principio de acuerdo con British Sugar para negociar con ella en exclusiva
Ahora que tanto se habla del enfriamiento económico global para los próximos meses y mayor es la presión de los mercados sobre los bancos centrales para que aflojen aún más la cuerda, abran el grifo de nuevos recortes de tipos de interés con los que paliar las calamidades que se auguran, más enconado se muestra el debate entre ortodoxos económicos y heterodoxos. Predican aquellos que los males inflacionistas se van a generalizar durante los próximos meses y que políticas monetarias más laxas contribuirán al dispendio general. El lado contrario considera que sólo con dinero fácil y barato la economía puede volver a recuperar la fortaleza perdida. La presión, en lo que respecta a las tesis inflacionistas, es mayor sobre el Banco Central Europeo, porque las tasas de crecimiento de precios previstas por la autoridad monetaria fueron ampliamente superadas a finales del año pasado.
Centro la referencia en la vieja locomotora europea. Los últimos datos conocidos en Alemania no son positivos en esta disciplina. El promedio de inflación se ha acelerado hasta el 3%, frente al 2,1% presupuestado por el BCE. Los datos recientes de consumo conocidos muestran que la desconfianza tiene su origen en las expectativas de las empresas más que en los ingresos esperados. Al final, los inversores alemanes se vuelven más prudentes sobre sus perspectivas de consumo ante el deterioro del escenario económico. Llamativo este comportamiento frente a la férrea repetición desde el BCE sobre el fuerte crecimiento económico en los próximos meses como consecuencia de una aceleración de la demanda doméstica. Hace poco leí la última encuesta entre economistas, más de 72 economistas, respecto a lo que pueda decidirse en la próxima reunión del BCE. Unanimidad en el frente, todos esperan que mantenga los tipos de interés en los niveles actuales ¿Y más adelante? Ya han comenzado las divergencias. Aumenta el porcentaje de los que esperan que los tipos de interés oficiales han tocado ya techo, ahora un 70 % de total (50 % en la misma encuesta un mes atrás). Además, 27 de 70 economistas esperan que el BCE recorte finalmente los tipos de interés oficiales hasta el 3,75% durante el tercer trimestre de 2008. El resto, 34 economistas se inclinan por su estabilidad y hay 9 economistas que ven factible una subida de tipos. La emoción, el debate, la ansiedad y la agitación están servidas. Dicen los expertos que posiblemente parte de las diferencias anteriores se centran precisamente en las estimaciones de la duración de la Crisis de Crédito y de Confianza, dado que varios miembros del BCE han considerado y reiterado en las últimas semanas que sin la incertidumbre actual, los tipos del euro estarían más altos.