La compañía ha alcanzado un principio de acuerdo con British Sugar para negociar con ella en exclusiva
Dentro de pocos días comenzará el rosario de presentaciones de resultados empresariales. Los balances de las empresas cotizadas constituyen, desde siempre, los pilares básicos de las Bolsas. Las cotizaciones comienzan a trazar el rumbo según la salud de las compañías. El entorno suma otras variables, como los tipos de interés, el tono general de la economía, el estado de ánimo de los participantes y, siempre, las expectativas. Con estos mimbres se construyen las cestas de precios y valores. En los resultados sucede lo mismo respecto a las expectativas. Los de cierre del año pasado ya están cotizados y en los que vamos a conocer a partir de dos semanas, el peso va a estar más en las proyecciones de futuro que en los resultados mismos. Por eso, resaltamos hoy el poco entusiasmo que los líderes manifiestan con relación a los números que presentarán un buen puñado de compañías durante este año.
Rescatamos el informe más reciente en esta dirección. Los presidentes de empresas estadounidenses y europeas han empeorado sus expectativas de negocio para 2008 y para los próximos tres años por primera vez en cinco años, según un informe de la firma PriceWaterCoopers (PwC) publicado hace unas semanas. Un informe que no tiene desperdicio.
Concretamente, sólo un 42% de los presidentes y consejeros delegados encuestados asegura tener “mucha confianza” en la evolución de su compañía, un porcentaje que se recorta al 36% en empresas de Europa Occidental y Estados Unidos y hasta el 31% en las de Japón. A nivel global, los presidentes identifican como principal amenaza para el crecimiento de su compañía la desaceleración de las economías mundiales, lo que no había ocurrido en los 11 años de historia del informe.
Un 61% de los encuestados se muestra extremada o moderadamente preocupado por este aspecto, seguido de la carencia de habilidades clave, el exceso de regulación, la competencia mediante recortes de precios y la seguridad del suministro energético. Con respecto a los riesgos del entorno, los presidentes sitúan a la cabeza de sus preocupaciones, con un 34%, el cambio climático y el calentamiento global, especialmente en el caso del aumento de los precios energéticos y del cumplimiento del marco regulatorio.
El informe de PwC señala que los presidentes de las compañías europeas están convencidos de que los países desarrollados deben desarrollar mayores responsabilidades y costes para mitigar las consecuencias del cambio climático, así como asumir mayor liderazgo en la batalla política contra el calentamiento global. Con respecto al crecimiento empresarial, la mayoría de los encuestados prevé que su negocio crecerá más en sus mercados tradicionales que a través de otras alternativas, como nuevos mercados, fusiones y adquisiciones y desarrollo de nuevos productos.
Las ventajas competitivas más importantes para potenciar el crecimiento de su compañía son, para los presidentes de Europa Occidental, la capacidad de adaptación a los cambios del entorno y la mejora del servicio al cliente. Las principales fuentes de financiación para crecer serían sus recursos propios (82%), endeudamiento (31%) y capital riesgo (19%). Un 31% de los presidentes encuestados a nivel global considera que su empresa realizará una operación de fusión o adquisición durante los próximos doce meses. Cada empresa se centra en su propio mercado, aunque los destinos favoritos para las compras siguen siendo Europa Occidental y Asia.
Los principales obstáculos que los presidentes identifican con respecto a realizar transacciones son, en primer lugar, los conflictos culturales (43%), seguidos del precio (43%) y de los costes inesperados (42%).