La compañía ha alcanzado un principio de acuerdo con British Sugar para negociar con ella en exclusiva
Martín S. es un viejo lobo de mar y bolsista reconocido. “Leo crónicas que me ponen los pelos de punta. Pero así es, con frecuencia, la Bolsa. Veamos una de ellas. Braclays se dispara un 6% tras menores provisiones de las previstas. El tercer banco británico reportó provisiones de 1.300 millones de libras, 1.820 millones de euros, por activos crediticios relacionados con el colapso del mercado de hipotecas basura en EE UU. Barclays había sido muy castigado en Bolsa por especulaciones acerca de su exposición a la crisis de las hipotecas. Este dato es mejor que lo que especulaba el mercado, dijo a una agencia de noticias Fulano de Tal, analista de GS, que aconseja comprar acciones del banco. O sea, que las acciones suben con fuerza, porque se esperaban peores resultados ¿Nos hemos vuelto locos? ¿Dónde están los multiplicadores? No es el momento de hacerse trampas en el solitario. El fiasco posterior puede ser mayúsculo.”
Más crónicas en esta dirección, nos cuenta Martín S. . Ahí va otra recogida hace unos días: ”Citigroup podría registrar más pérdidas que las anunciadas. Pero los títulos de la compañía pierden sólo un 1,53% en los primeros minutos de sesión. También, Merril Lynch baja un 0,34% arrastrado por el mercado, pero parece que los inversores han acogido con buenos ojos el nombramiento de John Thain como nuevo presidente, que además ha recibido una mejora de recomendación de Credit Suisse.”
Y la Bolsa se pone el mundo por montera en este desaguisado que a todos nos confunde. Una crónica al hilo de las anteriores: “Además, los temores crediticios regresan al parqué de la mano de General Motors. Su negocio hipotecario, ResCap, perdió 2.300 millones de dólares en el tercer trimestre, lo cual echó por tierra las ganancias en todos los otros sectores de la compañía. Esta mala situación podría dar lugar a que los prestamistas exigieran el pago inmediato de sus préstamos e, incluso, forzar a la compañía a declarar la bancarrota, y los títulos de General Motors lo acusan con pérdidas de sólo el 0,77% al inicio de la sesión”.
“Crónicas como éstas las leemos y releemos todos los días, con protagonistas diferentes. Las buenas noticias, las referencias positivas, abundan poco. Analistas y agitadores entienden, desde siempre, que el alza es la mejor propaganda para las Bolsas y que hay desafíos importantes, como el tratar de extraer consideraciones positivas de las noticias más negativas, como las que hemos leído. Un banco sube como la espuma, porque ha perdido menos de lo esperado. Pero la realidad, el hecho cierto es que ha perdido mucho y su cotización tarde o temprano lo reflejará. Que nadie se autoengañe”, añade nuestro interlocutor.
“Pero no pasa nada, por el momento. La Bolsa ha metido la cabeza debajo de la arena. El ojo del Gran Hermano lo vigila todo para que nadie se salga del guión establecido y si para ello hay que hacer trampas en el solitario, pues ser hacen y todos tan contentos. Nunca la Bolsa fue tan ineficiente como ahora, porque está intervenida de principio a fin. La pregunta es hasta cuándo va a durar este proceso, cuándo va a terminar el intervencionismo y cuáles serán las consecuencias”, se pregunta Martín S.