La compañía ha alcanzado un principio de acuerdo con British Sugar para negociar con ella en exclusiva
La Reserva Federal de Estados Unidos celebra una reunión de dos días. “Nunca un comunicado, el que conoceremos al término de la la sesión de hoy, levantó tantas expectativas de puertas adentro de los mercados”, ha dicho el analista jefe de un banco de inversión. “La Fed lo tiene muy complicado. Todos asumimos que no puede bajar los tipos de interés en una coyuntura marcada por el fuerte repunte de los precios, como la actual. Lo que no todo el mundo asume es la posibilidad de que los tipos de interés vayan a subir en Estados Unidos por dos consideraciones, a mi entender, muy interesantes. Primero, porque el paro azota fuerte a la primera potencia económica del mundo y nunca la Fed ha subido tipos en ese encuadre. Segundo, porque este es un año electoral y, generalmente, los reguladores son muy respetuosos con el Gran Hermano. Por eso, la expectación de esta reunión de dos días que concluye hoy...”
Conforme han pasado los días, la mayor parte de los expertos consideran que la situación actual no es propicia para que la Fed suba sus tipos, pero ello no significa que el discurso tras la reunión de dos días, que conoceremos hoy, obvie los riesgos de inflación. Dicen los observadores que el de hoy será un comunicado farragoso y de interpretación difícil, porque la autoridad monetaria norteamericana debe hacer un ejercicio de malabarismo perfecto para que los mercados no sucumban una vez perforadas importantes resistencias técnicas.
No obstante, en las últimas semanas algunas voces cualificadas ya han lanzado sus propios mensajes en esta dirección. Por ejemplo, el ex presidente de la Reserva Federal estadounidense Alan Greenspan, que ha dicho que la Fed va a tener que endurecer su política monetaria para frenar la inflación, porque las crecientes presiones inflacionarias han llevado al banco central estadounidense a volverse más agresivo en su retórica en contra de la inflación. “Si va a mantener tasas de inflación a la baja (...) la Reserva Federal va a tener que poner más presión en la oferta monetaria y las reservas y como resultado vamos a ver tasas de interés subiendo”, ha dicho Greenspan.
Antes, a mediados de junio, el presidente de la Reserva Federal de Filadelfia, Charles Plosser, admitió que los tipos de interés tendrán que ser elevados para poder controlar la inflación y señaló que la política monetaria es bastante acomodaticia en estos momentos. “Necesitamos dar los pasos que garanticen que la inflación no está fuera de control (...) Desde luego está claro que los tipos tendrán que subir, la cuestión es cuándo”, afirmó Plosser. En este sentido, el presidente del banco central de Filadelfia insinuó la importancia de que la Fed actúe con rapidez contra las presiones inflacionistas al indicar que es necesario actuar de manera preventiva. “Aunque no se puede controlar el precio del petróleo de forma directa, sí se pueden controlar las presiones de la inflación subyacente sobre la economía”, indicó.
Atentos, hoy, al mensaje y, en concreto, al cuándo subirán los tipos más que al cuánto, porque la incertidumbre es la peor aliada de las Bolsas.