En el mercado de divisas, el cambio del euro se desliza a 1,35 dólares
Enredados como andan la mayor parte de los actores del mercado con la soga, ya al cuello, del quebranto del crédito, no reparan en que los excesos del crédito han traído estos barros y que la mejora de los mercados a medio y largo plazo pasa por la normalización de variables que llevan años desmelenadas. En los últimos siete ejercicios se han observado subidas en cadena de todos los activos, sin distingos. Subidas de los bonos (rentabilidades a la baja); subidas de las acciones; subidas de las commodities y subidas de los inmuebles. Nunca había sucedido algo similar en la historia financiera y de los mercados. Ahora llega el fenómeno inverso, también, como tabula rasa y bajan las commodities, los inmuebles, las acciones y los bonos. Ni antes era normal el funcionamiento de los mercados ni ahora lo es. Cabe esperar, por tanto, que la racionalidad se imponga y que la serenidad, tarde o temprano, se instale en las Bolsas. Ese es el deseo de los participantes.
Por eso, lo que se observa en los últimos días es el viejo recurso de flight to quality. Así se constata constata con el troceso del diferencial treasury/bund 10 años y la subida del dólar, com o catalizador del miedo, y en el aumento de la curva de tipos, con el mercado limitando el escenario de subidas de tipos en el caso del BCE y apostando por recortes incluso para antes de final de año por parte de la Fed. Se observa, del mismo modo, un claro aumento del riesgo país, que es lógico en el caso de los mercados emergentes y más cuestionable desde la zona euro.
Los mercados se ven correlacionados en un contexto de elevada incertidumbre “¿Quién dirige a quién?” se preguntaba la semana pasada José Luis Martínez, estratega de Citi en España y colaborador habitual en estas páginas. “Es obvio que todo comenzó con el suprime, pero algunos comienzan a verlo como el detonante de una normalización necesaria en el crédito. Incluso van más allá: aunque al doble de su nivel de los últimos meses, los diferenciales de riesgo como el que refleja el crossover se mantienen muy por debajo de los niveles entre 2001/2003. Próximos a los de finales de los noventa. Compararlo en niveles con los de la Crisis tecnológica, terrorismo y dudas contables, parece bastante complicado”, añadía.
Con respecto a a la correlación de los mercados, los expertos siguen con atención los spread de crédito. El índice Crossover cubre esta inquietud. Otros miran la volatilidad negociada, que ha retornado a los máximos de junio de 2006. El resto se centra directamente en los volúmenes de contratación, notando la relación de las últimas caídas con bolsas a la baja. Los analistas técnicos de Citi advierten ahora de que el S&P rompa claramente a la baja el 1.484. También que el VIX suba por encima del nivel de 24%.
Hay, en fin, fundamentos positivos, pero los mercados miran para otra parte, adelantando un periodo de incertidumbre y mayor cautela por los inversores que deben enfrentarse a pérdidas imprevistas en sus carteras precisamente en verano. Esto generaliza el movimiento de corrección en los mercados, llevando a los inversores a deshacer posiciones que tienen a profit para cubrir pérdidas.