British Sugar será el comprador de esta división por un importe de unos 526 millones en conjunto
Los mejores estrategas de la Bolsa, los que han sobrevidido a todas las crisis y han gozado de todos los ciclos de exuberancia, repiten que el crecimiento económico es la mejor pócima para los mercados, aunque ello lleve implícitas políticas monetarias más restrictivas, es decir, subidas de tipos de interés. Por eso, el futuro se escrudiña con mucho interés y los índicadores adelantados se examinan con detenimiento. Lo mismo sucede con las proyecciones económicas o de otra índole. Hoy me quedo con una. Economistas encuestados por el Banco Central Europeo han recortado las previsiones de crecimiento para la zona euro. La media prevista para el crecimiento del Producto Interior Bruto de 2007 caerá del 2,7% al 2,6%, mientras que para 2008 pasa del 2,3% al 2,1%. Para 2009, la previsión se mantiene en el 2,2%. La pregunta que se hacen los mejores analistas es si estas cifras de crecimiento, de cumplirse, permitirán y harán buenas las valoraciones bursátiles actuales.
Hay más. En la misma encuesta, la media prevista para la inflación se mantene en el 2% para los tres años. Las estimaciones a largo plazo para la inflación (cinco años) de los encuestados bajan del 2% al 1,9%. El BCE tiene como objetivo mantener la inflación por debajo, pero cerca, del 2% a medio plazo, prestando atención también a las expectativas a largo plazo. Este sondeo se realizó en octubre, mientras que las anteriores previsiones eran del mes de julio. Me temo, que en un nuevo sondeo las expectativas inflacionistas serán diferentes a las reflejadas, es decir, más altas.
Esto se produce en un momento en el que se conocen datos de la actividad económica en la zona euro. Francia y Alemania son centros de atención preferente en la coyuntura actual. Los de Francia son especialmente importantes porque han sido mejores de lo previsto. No hay que olvidar que el Eurogrupo ha mostrado hace unos días la inquietud de las autoridades políticas europeas sobre el escenario futuro. Incertidumbre por las turbulencias en el mercado de crédito y preocupación, ya más firme, sobre la subida e inestabilidad mostrada por el euro. Hay peticiones firmes desde los empresarios europeos, además, para que se tomen medidas que eviten una subida adicional del euro. O incluso facilitar su caída.
Mientras se trata de adivinar el futuro, Eurostat ha confirmado que la economía europea creció un 0,7% durante el tercer trimestre. En realidad, los principales países del área lo han hecho en esta magnitud. En Alemania el 0,7% se convierte en una tasa anual, ajustada, del 2,5%. Las autoridades alemanas aluden al motor de la demanda, también del consumo, como catalizadores del fenómeno. Veremos. En España el crecimiento del 0,7% modera el dato anual hasta un 3,8% desde el 4% anterior. No es mala cosa, porque se esperaba un dato algo más bajo del 3,7% anticipado por el propio BOS. En Francia el 0,7%, es el nivel más fuerte desde 2006 y permite mantener la previsión del crecimiento del 1,8%, pero por debajo del 2,2% del año pasado.
Lo que fallan, en fin, son las expectativas, que muestran un fuerte descenso. La encuesta ZEW en Alemania en noviembre hasta cae hasta -32.5 desde -18.1. ¿Cómo será el futuro? es la pregunta del millón de euros. La Comisión Europea ha advertido de que no es tan positivo como lo pintan las cifras pasadas.