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El término estrés se instaló en el lenguaje popular hace una década y ha contaminado los estados de ánimo, sentimientos o enfermedades de las personas. “Tengo estrés o estoy estresado” son términos habituales en cualquier ámbito o zona, rural o urbana, del mundo. El estrés es la tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves. Es un fenómeno que actúa sobre el ser humano, pero ha sido trasladado a cualquier otro campo. Hay quien dice que los animales y las plantas también padecen estrés. O como Bernanke, que ha afirmado esto mismo respecto a las sensaciones potenciales de los mercados. Lo dijo Bernanke el 27 de febrero. Fue hace más de un mes, pero hoy sigue vigente ¿Cuál era entonces el escenario económico y financiero? Según Bernanke era un escenario de stress (estrés) en los mercados, con riesgos para el crecimiento y presiones en los precios. Estrés en grado máximo que provocó ayer la reacción visceral y violenta, la rebelión, del sector bancario. Los mayores agitadores vienen pregonando que el sector bancario ya ha pasado lo peor. Los que saben de estas cosas dicen que lo peor está por llegar. Por eso, estrés a raudales, como sinónimo, ahora, de volatilidad.
Desde finales de febrero y pese a los nuevos y más contundentes movimientos de la Reserva Federal de Estados Unidos, Bernanke ha mantenido el mismo diálogo, un discurso que se repite y martillea los oídos de los escuchantes financieros. Estas son algunas de las frases más repetidas en los tres primeros meses del año:
* La Fed actuará de forma y en el momento apropiado para soportar el crecimiento, asegurarlo frente a potenciales riesgos.
* La política monetaria debe actuar en función de las perspectivas a medio plazo, riesgos a medio plazo
* Es cierto que la subida de los precios del crudo y otras materias primas suponen un mayor riesgo para las expectativas de inflación
* También la caída del dólar
* De hecho, estas tensiones podrían reducir el margen de maniobra de la Fed en política monetaria
* Pero también es claro que la vivienda, crédito y mercado de trabajo pueden suponer un mayor riesgo para el crecimiento
* Desde enero los datos apuntan a una mayor desaceleración de la economía
* La caída de la inversión en vivienda puede mantenerse en los próximos trimestres
* Una caída del crecimiento podría moderar las tensiones en los precios
* La subida de los precios del crudo, descenso de la riqueza de las familias puede deprimir el consumo; también la desaceleración en la creación de empleo
* La caída del dólar facilita que la economía norteamericana se beneficie de la elevada demanda mundial.
Situaciones y referencias que se repiten. Agobian a los participantes en los mercados y originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves. O sea, recién comenzado abril, el estrés sigue instalado en los mercados. Gran parte de los once enunciados anteriores se mantienen sin cambios. La pregunta que se hacen muchos inversores es si el futuro mantendrá el mismo monólogo.
Ahora, lo del estrés bancario. Lo último viene del análisis de los mejores rastreadores, de los que más (los únicos) han sacado provecho de la Crisis. Así, El banco de inversión Goldman Sachs prevé pérdidas significativas para sus rivales estadounidenses Citigroup y Merrill Lynch en el primer trimestre, ya que espera que ambos bancos registren amortizaciones, en medio de un deterioro del crédito y de los mercados de valores. “Si nuestros pronósticos son correctos, es posible que estas firmas puedan necesitar reunir capital adicional en los próximos meses a través de ofertas de acciones, ventas de activos y recortes de dividendos”, sigue el analista William Tanona.
Por tercer trimestre consecutivo, el analista está esperando amortizaciones sobre valores respaldados con activos (ABS, por su sigla en inglés) y obligaciones de deuda colateralizada (CDO, por su sigla en inglés), que serán la “fuerza impulsora” de las pérdidas trimestrales para Citigroup y Merrill. En el primer trimestre, Tanona prevé unos 12.000 millones de dólares en amortizaciones relacionadas a CDO y ABS para Citigroup y espera que Merrill asuma cargos por 2.500 millones de dólares adicionales por ajustes de valor de sus canjes de incumplimientos de crédito (CDS) sobre las CDO. Para Merrill, el analista prevé una pérdida de 2,45 dólares por acción en el trimestre, frente a su estimación anterior de ganancias de 25 centavos de dólar. Asimismo, el analista auguró una pérdida de 1,55 dólares por acción de Citigroup, mayor que su estimación anterior de una pérdida de 1 dólar. Para el 2008, estimó ganancias de 50 centavos de dólar por acción de Citigroup, menor a los 1,35 dólares pronosticados anteriormente. Para Merrill, anticipó ganancias de 70 centavos de dólar por acción, menor a su estimación anterior de 3,85 dólares por papel. Sin embargo, Tanona mantuvo su estimación de ganancias de JP Morgan Chase al afirmar que no prevé más amortizaciones para la empresa en el primer trimestre.
Pero los bancos se rebelaron ayer y subieron fuerte ¡Viva los bancos! ¿Hasta cuándo, cuánto, cómo?