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‘¿Otra vez con la construcción?’, dirán. Esto es nuevo: lean.
El periódico El País del Lunes 28 de Abril, publicaba, en su Pág. 28, un artículo muy, muy bueno; hablaba del mundo de la construcción, en sentido amplio, es decir, levantar edificios y lo que implica el levantarlos. Cuatro datos para centrar el tema: construcción pura y dura: el sector prevé que en el 2008 se construyan, en el reino, el 71% menos de viviendas que en el 2007; en el primer trimestre del 2008, el consumo de cemento ha decrecido el 14,5% y la demanda de materiales de construcción ha retrocedido el 15%; lo que cuelga de las viviendas: las ventas de electrodomésticos de línea blanca han caído, también en el primer trimestre del 2008, el 18,3%, el 24% las de frigoríficos, el 23% las de cocinas, las de mobiliario para el hogar el 50%, y las de equipamiento de baño y cocina el 20%.
Uno lee esto y se hace el siguiente razonamiento. ‘Vale, toda la actividad que la construcción ha estado generando, todos los materiales que la construcción ha consumido, toda la población activa que la construcción ha ocupado, antes del boom inmobiliario, antes de 1997, no existía: el boom la ha creado; eso ha sido PIB. Muy bien, ahora, cuando ese boom ha finalizado, ¿qué se va a hacer con esa capacidad productiva de electrodomésticos y de muebles de cocina y de baño?; ¿en que se va a emplear ese 1,15 millones de personas que van a perder su empleo debido a que la actividad que los ocupa se va a ralentizar casi hasta el detenimiento?; ¿con qué otra actividad se va a generar el PIB que la construcción ha estado generando a fin de que no se produzca un decrecimiento del PIB en el reino? (teniendo en cuanta, además, que la desaparición de los fondos europeos va a suponer una caída del 0,9% del PIB de España, tema al que, últimamente, nadie se refiere).
Para dar una salida al parón que ya tenemos encima, se habla del exterior, de que los países del Este de Europa pueden absorber la producción que aquí va a dejar de consumirse; ¿sí?, ¿con qué la van a pagar si las/los ciudadanas/os de esos países pierden su empleo aquí?, ¿si sus exportaciones también decrecen debido a la caída del consumo que en todas partes va a producirse?. Sobre dónde estaba esa población ocupada hoy en la construcción, nadie quiere decir ni pío: la mayoría de la población que se halla empleada en actividades directa o indirectamente vinculadas con la construcción ‘no estaba aquí’: se la dejó venir: es inmigrante. (Si alguna/o de Uds. conoce el porcentaje de inmigración ocupada en la construcción, en el reino, y en sus actividades vinculadas, por favor, hágame llegar ese dato: lo he buscado por todas partes y no lo encuentro).
Y claro, el otro lado, el financiero, no ayuda, al revés. Por un lado las entidades financieras no conceden un crédito ni a su madre (es verídico: me han comentado el caso de un directivo bancario con una antigüedad de tropecientos años en la entidad, a cuya hija ese banco le negó un crédito, y no lo quería para financiar la compra de un Ferrari, que va); a la vez, la cuota media del crédito hipotecario medio que la familia española media paga cada mes se ha incrementado el 30% en los dos últimos años, pero, el ingreso mensual medio de esa familia media, ¿en cuánto se ha incrementado en esos años? (y nos olvidamos de cuánto ha aumentado el precio de, por ejemplo, los tomates, porque da lo mismo: la familia media que no coma tomates, y punto).
Mal asunto, mal asunto. Una actividad que genera más del 25% del PIB y que ocupa a casi el 35% de la población activa está cayendo a plomo, pero el ministro de Economía dice que a partir del 2010 todo se recuperará y el principal partido de la oposición se ocupa de otras cosas. No pasa nada todo va bien: las cosas se desarrollan como tiene que ser.
“Acelera un poco más
porque me queda tanto
y vamos mu lento.
Y acelera un poco más
corre más que el veneno
que llevo dentro.
Y acelera un poco más
ahoga en tu laguna
el pedal del freno.
Y acelera un poco más
(como déjame que piense)
que el pensamiento
que el pensamiento....”
(Estopa, “Cacho a cacho”, del album ‘Estopa’, 1999).
Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.