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CAOS EN LOS FONDOS DE PENSIONES. LOS PENSIONISTAS SE ADMINISTRAN A SÍ MISMOS

La Carta · Miércoles, 18 de Abril de 2007 Moisés Romero

ilustraciónR.M.F acaba de jubilarse. En su larga vida laboral ahorró grano a grano, miga a miga. Fue, entre otras cosas, uno de los primeros en alabar las excelencias teóricas de los planes de pensiones. Animado por las expectativas ahorró cada año al máximo de lo permitido. Ya antes de prejubilarse, miró al cielo al ver cómo las rentabilidades, que le cerraba año tras año una de las grandes multinacionales del sector instaladas entonces en España, eran sensiblemente inferiores a la inflación y, en numerosos ejercicios, eran pérdidas. Cambió de gestora y los números lejos de mejorar siguieron en rojo, incluso empeoraron. R.M.F. escribe a lacartadelabolsa con el dedo acusador de que la industria de la intermediación de fondos apunta debilidades de gestión, proyección y análisis demasiado altas. R.M.F. anima a los jubilados como él, también a los prejubilados, estado en el que también él estuvo algunos años, a que hagan la guerra por su lado, que se administren a sí­ mismos. Mejor equivocarte tú que te equivoquen los demás.

R.M.F incluso nos pide en su misiva que las autoridades exijan una titulación superior concreta para poder ser gestor de fondos de pensiones y de otros dineros a corto o largo plazo. Explica que resultados tan desastrosos como los que arrojan estos instrumentos año tras año, como promedio, no tienen justificación o si la tuvieran sólo es coyuntural, porque pierden mucho cuando la Bolsa baja y suben poco cuando la Bolsa sube mucho. Añade que aquellas gestoras que mejor administran son pobres en capitalización, escasas de recursos propios para la envergadura del proyecto global de las pensiones. Es decir, que la publicidad de las grandes es engañosa casi siempre, porque el ahorrador, no el especulador, siempre mira y examina dónde pone a buen recaudo sus reales. Y siempre los pone en las grandes. R.M.F. llama a la rebelión.

La postura rabiosa emana, hoy como ayer, de las cifras ciertas, del grosor o adelgazamiento del bolsillo. Sabemos que los fondos de pensiones españoles lograron una rentabilidad exigí¼a del 0,8% en el primer trimestre del 2007, según los datos de Mercer Investment Consulting. Según el Servicio de Medición de Fondos de Pensiones PIPS (Pension Investment Performance Service) de esta consultora, la renta variable euro aportó una rentabilidad del 1,6%, mientras que la renta fija lo hizo en el nivel del 0,6% y la renta variable no euro bajó el 0,1%. En marzo se agudizaron estas tendencias, porque la rentabilidad de la renta variable euro fue del 2,3%, mientras que en la zona no euro y la renta fija registraron una rentabilidad negativa del 0,2 y 0,1%.

Hablamos a renglón seguido con una de las gestoras que mayor volumen de fondos administra en España y nos espeta que “a pesar de los moderados incrementos del primer trimestre del 2007, la rentabilidad de los planes de pensiones españoles en los últimos doce meses está en el 4,8%”. No va más. En los doce últimos meses la Bolsa española ha subido más del 30% y la mayorí­a de mercaderí­as y commodities han registrado ganancias promedio del 20%.

La inflación, una de las principales variables que actúan en estos instrumentos como animadora o inhibidora de la capacidad de gasto de los jubilados, ha estado muy por debajo. Es decir, que la rentabilidad real apenas ha sido del 1%.El desánimo, la aflicción de R.M.F. es incontestable.

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