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Media España espera que le toque el Gordo de Navidad, la otra, también ¿A quién le tocará el premio gordo en la Bolsa? Los mejores estrategas del mercado hacen juego y doblan apuestas ¡Con qué facilidad se pasa del blanco al negro y del negro al blanco por estos pagos! Cuando parecía que bancos de gran tonelaje se iban a estrellar contra el pretil, han llegado los petrodólares, por un lado, y el maná chino, por otro. La suma de las dos fuerzas ha aupado los principales índices bursátiles del mundo hacia la zona de máximos. Llegan los fondos soberanos al mercado soberano por excelencia, a la Bolsa. La entrada de dinero, no obstante, sólo ha hecho que comenzar. Dicen los grandes gestores de fondos que hay cuerda para rato. Los primeros cálculos estiman que hay dos billones de dólares al acecho, planeando sobre las Bolsas, a la espera de elegir pieza, dispuestos para entrar en cualquier momento.
La denominada operación Abu Dhabi, con la compra del 5% del capital de Citi, fue el detonante. Luego le siguió la aseguradora china Ping An con la compra del 4,2% del capital del grupo belga-holandés Fortis. Suficiente para abrir los ojos a más de un analista sobre el potencial de inversión en los mercados desarrollados de los Fondos Soberanos. A finales de la semana pasada, China publicaba sus reservas de cierre de octubre, con más de 1,44 billones de dólares. De esta cifra, su Fondo soberano absorberá 200.000 millones de dólares.
Alguien calificó de ridícula esta cifra el fin de semana en una comparación desafortunada con la capitalización bursátil global ¿Por qué no se detuvo a pensar antes y consideró que esta cifra es aproximadamente lo que se estima en pérdidas desde la actual Crisis Subprime y crédito? Si el analista de marras hubiera hecho este ejercicio fácil se habría dado cuenta de que las comparaciones son odiosas y que la calidad de las cosas supera, con frecuencia, la cantidad de las mismas. Además, las bases de comparación siempre deben ser homogéneas. La calidad de la cifra es que neutraliza por sí misma todo el impacto de la Crisis Subprime. O sea, peligro conjurado.
Fondos soberanos para el mercado soberano por excelencia, para la Bolsa. Las grandes firmas de inversión ya han afiliado lápices y encendido calculadoras. Llega el maná de los fondos soberanos. Las primeras estimaciones dignas de crédito calculan que este tipo de fondos tienen más de 2 billones de dólares dispuestos a colocar en los mercados de acciones. Las Bolsas desarrolladas son, según los mejores estrategas, la opción más deseada, aunque en numerosos casos hay que salvar el denominado factor político.
Este trasiego de cifras ha devuelto el optimismo a los más pesimistas, que en su últimos informes apuntan, aún con timidez, que las Bolsas muy bien podrían haber tocado suelo. Eso sí, acostumbran a nadar y guardar la ropa. Por eso dicen que ello no significa que hayamos ya pasado los sustos. De hecho, siguen esperando que la volatilidad acompañe a los mercados algún tiempo más.
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