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El rebato a retirada tocado por las inmobiliarias ha salpicado y, de qué manera, al resto del mercado. En la semana, el índice Ibex 35 ha perdido un 4,49 por ciento, la segunda mayor caída semanal del año, para quedar en 14.403 puntos. Ni un solo valor del selectivo ha logrado salvar las cinco últimas sesiones en positivo. Este ha sido el segundo aviso importante del año y los agoreros señalan que a la tercera va la vencida. El selectivo, con todo, ha aguantado sobre el importante nivel de soporte que encontraba sobre los 14.400 puntos. Una ruptura de este suelo dejaría un importante hueco a la baja al menos hasta la línea de los 13.850 puntos. Todo dependerá, más allá de los malos augurios, de la capacidad de Wall Street para mantener el ritmo de ganancias. Algo que se antoja difícil, pues el mercado estadounidense deberá realizar algún ajuste después de la espectacular racha de máximos que viene encadenando.
Los resultados de las compañías estadounidenses han ido ratificando y superando, en la mayoría de los casos, las buenas expectativas del mercado, tomando el relevo de las operaciones corporativas como argumento de las compras. De este modo, el índice de valores industriales Dow Jones se ha situado, después de la apatía mostrada en los últimos ejercicios, en la parte alta de la lista de indicadores más rentables en el año.
El dato provisional de crecimiento del primer trimestre ha sido realmente decepcionante al crecer un 1,3 por ciento, cinco décimas de punto por debajo de las previsiones. Para colmo de males, ha venido acompañado por un peligroso aumento de las presiones inflacionistas derivadas del gasto personal. La inversión, sin embargo, no ha reaccionado negativamente pues estas cifras no sólo alejan la posibilidad de una subida de tipos de interés por parte de la Fed, sino que incluso ganan las expectativas de que la autoridad monetaria pueda decidir una rebaja de los mismo para evitar la rápida desaceleración de la economía.
Así lo ha recogido la renta varaible norteamericana y así lo ha interpretado también el mercado de divisas, que le ha dado la espalda por completo al dólar. Tras el dato de PIB, el cambio del euro se disparó hasta 1,368 unidades por cada billete verde, un nuevo récord. El precio del crudo, por su parte, ha ido de más a menos para cerrar la semana a poco más de 67 dólares por barril.
En el lado empresarial, el desplome inmobiliario, la opa de Santander sobre ABN Amro en consorcio con RBoS y Fortis han marcado y las nuevas expectativas de compra de Iberia han marcado la semana.
Calendario financiero
El desarrollo de la próxima semana vendrá determinado por la festividad del Día del Trabajador en buena parte de las principales bolsas internacionales. Japón, Alemania, Francia y España cerrarán sus puertas a todos los efectos el martes, día 1, pero no así Wall Street que sí estará operativa.
Respecto a los indicadores económicos, la atención el lunes se centrará en las cifras de inflación y ventas al por menor de Alemania, en el agregado monetario M3, la confianza del consumidor y el IPC de la zona euro y en los gastos e ingresos personales, PCE inflación, actividad de los gestores de compra (PMI) de Chicago, gastos de construcción que llegarán de Estados Unidos. Un día extremadamente complicado para ser la última sesión del mes de mayo y teniendo en cuenta el puente, que en el caso de Madrid se prolongará un día más por la festividad del Dos de Mayo.
El martes, pese al cierre de los principales mercados internacionales, los inversores deberán seguir el desarrollo de Wall Stret, así como su reacción al índice de actividad ISM del sector manufacturero. El miércoles día dos, las bolsas españolas regresarán a la actividad, con los dato de paro en Alemania y zona euro, y los pedidos a fábrica al otro lado del Atlántico. Para la sesión del jueves se esperan los precios de producción de la zona euro, así como el dato preliminar de productividad del primer trimestre y el ISM servicios en Estados Unidos. Esta complicada semana se cerrará el viernes con los datos de los gestores de compra (PMI) y las ventas minoristas en la zona euro, mientras que en Estados Unidos se dará a conocer, como es habitual todos los primeros viernes de cada mes, el importante informe de empleo que puede alterar el normal devenir de los mercados.
De los resultados empresariales previstos para la semana que viene destacan los de ACS, que los presentará el próximo jueves.