La Carta de la Bolsa Imprimir Artículo

España, PIB, crecimiento, …

Opinión · Miércoles, 21 de Mayo de 2008 Santiago Niño Becerra

Dicen que, al final, todo acaba saliendo; no sé no sé …. Bien, decía que al final ha salido -oficial, abiertamente- en qué ha estado fundamentalmente basado el magnífico crecimiento español de estos últimos años: en fabricar ladrillo a crédito y en comprarlo a crédito; cuando la oferta de ladrillo ha superado a la capacidad de absorción de la demanda, cuando la suma de deudas ha alcanzado cotas físicamente inasumibles, cuando la llave general de paso del crédito se ha cerrado para todo el mundo, bye, bye al crecimiento español, punto, finito.

Las cifras las conocen: no las repito; la idea sí aunque se sepa: es importante: hay que retrotraerse a recesiones pasadas en el reino para encontrar tasas de crecimiento semejantes a las actuales. Sin embargo, se habla de la brevedad del momento, se dice que a finales del 2009, se acabó lo malo y a recuperarse (el Gobierno dice que antes: normal: son políticos). ¿Por qué dirán eso?. Lo he estado pensando y puede que los tiros, quienes esto dicen, los quieran dirigir por aquí.

Arresulta ser que en la economía española la cifra de diez / once trimestres se repite con una cierta frecuencia; así, en el primer trimestre del 2000 comenzó una desaceleración que finalizó diez trimestres después; salvando las distancias (las cosas entonces eran muy diferentes) en el cuarto trimestre de 1987 sucedió algo parecido. La conclusión es lógica: si en el cuarto trimestre del 2007 o en el primer trimestre del 2008 comienza una, ¿qué?, ¿caída?, ¿enfriamiento?, ¿desaceleración?, diez u once trimestres más tarde finalizará, y para arriba; y eso, en el tiempo se sitúa en el primer / segundo trimestre del 2010; y como esas cosas se anticipan antes: ya lo tenemos: ¡finales del 2009!.

Bien, mi tesis, Uds. la conocen, no va por ahí. (La ventaja de toda esta movida es que estamos hablando de pasado mañana: no tenemos que esperar al 2074 para verlo). Tal y como yo lo veo lo que hemos comenzado es una crisis sistémica, de agotamiento del sistema, de principio del fin del sistema, en la que, obviamente, están sucediendo cosas que tienen muy poco que ver con la crisis pero que influyen en ella, por ejemplo, las elecciones USA.

En Septiembre del 2007 la crisis sistémica se manifestó con el estallido de las subprime (ya hemos dicho que podría haberse manifestado con otro hecho, pero ese era el que tenía más puntos; también hemos dicho por qué), a partir de aquí para abajo porque el combustible-lubricante del sistema: el sistema financiero, comenzó a entrar en crisis, y porque la fuerza que mantiene linkadas las mallas del sistema: la confianza, también comenzó a entrar en crisis. A partir de aquí, para abajo.

Pero en el planeta -ojo: en el planeta-, se están dando dos fenómenos que se realimentan: 1) por definición, de momento no puede quebrar ninguna entidad financiera, por lo que, de momento, se hará lo que sea para que no quiebre ninguna, 2) en USA hay elecciones, y, también por definición, estas elecciones tienen que tener lugar en calma. Entre ahora y Noviembre, el Verano: sol, playa, piña colada, Islas Vírgenes, …: el ultimo Verano.

Hasta Noviembre llegaremos como sea, ¡no!, llegaremos creyendo que lo peor ya ha pasado(ya se está diciendo), hasta Noviembre se hará lo que haga falta, aquí y en todas partes -igual, como pide el G-14, hasta se inyecta en el sistema 40 miles de millones (habrá que ver de dónde se quitan, pero esa es otra historia)-. El ‘efecto deseo’ y la necesidad de creer ayudarán y las vacaciones harán el resto. El Septiembre empezarán a aparecer los primeros agujeros: saldos de plásticos que no se pagan, pymes que ya no levantan la persiana, pero nada que no pueda controlarse hasta Noviembre. Ahora bien, a partir del undécimo mes del año …

A partir de Noviembre empezaremos una caída imparable porque todos los diques que se han ido poniendo se demostrarán inútiles; otros serán puestos, y, aquí, lo de ‘finales del 2009’ será pospuesto a principios del 2010. Todo inútil: el tratamiento ya se demostrará imposible. Precisamente, será a finales del 2009 cuando será evidente que lo que viene es inevitable. De lo que viene ya hemos hablado, volveremos a hacerlo.

(¡Hala!; otra vez los altos políticos europeos andan al aire con las remuneraciones de los altos directivos, y yo vuelvo a preguntar lo mismo: ¿por qué ahora?, ¿por qué no hace tres o cuatro años?. Dicen que no se puede pedir moderación -ahora: mañana pedirán sacrificios, pasado se impondrán restricciones- si hay personas que ganan la pasta que ganan. No sé; yo, con este tema, estoy empezando a penar en esa cosa llamada ‘mala conciencia’).

Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

[Volver]