Imprimir Artículo
“...El uso y abuso del préstamo de valores ha vuelto a la Bolsa española en los últimos días. Se ha aprovechado el mal tono internacional y la ausencia de órdenes de compra en nuestro mercado, más que la presión cierta de las órdenes de venta, para especular sobre mayores descalabros en otros tantos valores, principalmente los de capitalización media y baja. Parecía que habían tocado fondo, que ya no podían descapitalizarse más, pero no ha sido así. Fíjense en los chicharros y en los valores cíclicos, también los más endeudados, y comprobarán cómo desde mediados de la semana pasada, los varapalos han sido muy similares a los que estos mismos valores sufrieron la primavera pasada; volvieron a soportar en verano, otoño e invierno y vuelven a soportar. El caso de las inmobiliarias es de manual, pasará a la historia de la Bolsa como desvarío que no cesa. Primero, porque tocaron el cielo. Ahora, porque arden en el infierno. Todo ello, en cuestión de poco tiempo. Han vuelto los depredadores en un mercado dominado, además, por los técnicos...”
“...Esta situación coincide en el tiempo con un fenómeno que parecen haber olvidado los participantes en el mercado, ansiosos como están por reparar la hambruna, la escasez de viandas, la ausencia de plusvalías en un año que toma cuerpo. Un fenómeno que abunda en los últimos cuatro años. Es el despertar furioso de la volatilidad. El Ibex ha perdido 1.500 puntos en tres semanas. Son los mismos puntos que ganó en tres meses anteriores. O sea, pierdes en tres semanas lo que con mucho tesón, esfuerzo y altas dosis de suerte, has sumado en tres meses. Esta es la peor cara de la Bolsa...”
“...Se ha consumido prácticamente la mitad de 2008 y todos son agujeros. Las pérdidas asoman por cualquier parte y nadie se jacta, al menos que yo conozca, de conducir con soltura y buenos réditos en la coyuntura bursátil actual. La prisa siempre es mala consejera y son muchos los apresurados. En situaciones como la actual la mayor ganancia es no perder dinero. Con esos es suficiente. Pero los actores en la Bolsa están empeñados en seguir jugando a la ruleta rusa...”
“...Los índices nunca caen a plomo ni suben sin parar. En la Bolsa los dientes de sierra son frecuentes, son las reglas de juego no escritas, pero que perduran con el paso de los siglos. Hay muchos participantes en la Bolsa que desconfían de las malas advertencias y peores notas económicas. Participantes que se niegan a asumir que en las tendencias a la baja, como la actual, los dientes de sierra son idénticos a los escalones. Baja la Bolsa en escalón y mi apuesta es que así seguirá un tiempo largo. Un peldaño hacia arriba y dos escalones para bajar...”
“...No hay órdenes voluminosas de acciones a la venta presionando sobre los precios cada día, pero sí hay constancia de una ausencia total de dinero. El inversor final está ausente y son los especialistas los que se intercambian papelitos. Las transacciones entre ellos han sido más intensas con préstamo de valores desde mediados de la semana pasada. Por eso, los valores de capitalización media y pequeña- ¡qué decir de las inmobiliarias! - son los que más sufren en los últimos días...” Es el monólogo del jefe de operaciones de un banco de negocios.
[Volver]